Llevas horas parado porque tu avión no despega y ves por la ventanilla que están arreglando una pieza con cinta adhesiva, ¿te preocuparías? Y si ves esta cinta pegada al ala, ¿pensarías que ese vuelo está abocado al desastre? Bueno, la realidad es que esa cinta no es la que te estás imaginando sino un recurso que se utiliza en aviación para problemas muy específicos y las aerolíneas tienen permitido usarla.

Para que los viajeros que se encuentren con esta cinta adhesiva pegada en algún lugar del avión que van a tomar no se asusten y presupongan que hay algún tipo de peligro, J. Morillas ha explicado en Twitter, mediante un hilo, qué es y por qué se utiliza con la intención de que cualquier pasajero que la vea no se crea que es un arreglo cutre o, peor, que están poniendo en peligro su seguridad.

No es cinta americana, se llama High Speed Tape (HST) o Cinta de Alta Velocidad y sería una "versión súper héroe" de las cintas adhesivas, pero es mucho más fuerte porque está hecha de aluminio y adhesivo acrílico. Además, tiene superpoderes: "está testada para resistir fuego, humedad, una velocidad de 800 km/h, una tensión de 49 N/cm y un rango de temperaturas entre -54 y 149ºC", tal y como explica Morillas en su hilo.

"Por motivos puramente logísticos, las piezas a cambiar no siempre están disponibles en cada aeropuerto o el tiempo que requiere para su cambio es demasiado elevado y retrasaría un número de vuelos elevado", exsplica Morillas. Por este motivo, "las aerolíneas están autorizadas a realizar pequeñas reparaciones rápidas cuando se requieren.

Además, no se trata de una herramienta que tan solo utilicen las compañías de bajo coste, aunque sea a las que más se les critica: "Su uso está muy extendido en pequeñas reparaciones cosméticas en dispositivos no críticos cuya reparación se puede retrasar por un tiempo, siempre de acuerdo a la normativa aeronáutica internacional", explica en Twitter Morillas. Así que sí, se puede usar la HST para realizar reparaciones, pero solo aquellas que estén aprobadas.

Con la HST las aerolíneas se aseguran de evitar que pequeños defectos como una trampilla que, aunque bien cerrada, no está enrasada, queden a la merced del aire. Porque es importante tener en cuenta que los aviones están expuestos a corrientes de aire de 800 kilómetros/hora y si alguna zona queda expuesta, puede dañarla y provocar, ahí sí, problemas mayores.

Ahora ya conocemos un poco mejor las HST y sabemos que tienen superpoderes, pero, además, no son nada baratas. Un rollo de 55 metros tiene un precio que ronda los 100€, aunque hay algunos que pueden valer hasta 700€. Por tanto, no se trata de una medida que solo usen las compañías de bajo coste sino que es una herramienta que ayuda y saca de apuros (no muy peligrosos) a todas las aerolíneas.

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