La llegada de fabricantes chinos como Xiaomi a Europa, unido a otros factores de mercado, ha hecho que los productos de Motorola –que, durante varios años, fueron la recomendación por defecto en los segmentos bajos del mercado– pasen a ser una propuesta más en un mar de dispositivos similares. Ahora, en un intento por diferenciarse de todo eso, el fabricante presenta el Motorola One Action, un equipo aparentemente similar a otros ya disponibles, pero con una diferencia fundamental que puede atraer a un nicho muy determinado de consumidores: una cámara de acción al estilo GoPro.

Esta cámara, situada en la columna de sensores posterior, solo captura vídeo. Concretamente, lo hace en resolución Full HD, con un objetivo de tipo gran angular que apenas genera distorsión y con un formato 21:9 –aún más panorámico de lo habitual–. El fabricante asegura que esta cámara captura un máximo de 117 grados y que su sistema de estabilización –electrónico, no mecánico– ofrece mejores resultados en entornos adversos que los sistemas mecánicos convencionales que otros fabricantes integran en sus teléfonos móviles.

Motorola insiste en que este sensor es capaz de capturar muchísima luz en condiciones lumínicas adversas. Para ello hace uso de la tecnología pixel binning, que combina cuatro píxeles adyacentes en uno de mayor tamaño (2 micras) y, por consiguiente, capaz de capturar más información.

Por otra parte, y a diferencia de la metodología habitual, no es necesario girar el teléfono 90 grados para que el vídeo sea horizontal. Es decir: el vídeo se graba en formato panorámico incluso si el teléfono se sostiene en vertical. Esto tiene una explicación, según Motorola: facilita el agarre del dispositivo en esas condiciones extremas en las que se espera que se utilice la cámara de acción.

Más allá de su peculiar cámara, el Motorola One Action apuesta por una pantalla perforada de formato 21:9, 6,3 pulgadas de tamaño y resolución Full HD. En la mano es algo más alta que la de otros equipos convencionales, asemejándose bastante a teléfonos como el Xperia 1 en ese sentido.

En el interior se esconde un Exynos 9609, similar al del Galaxy A50, 4 GB de memoria RAM y un almacenamiento UFS 2.1 de 128 GB de capacidad. Esta memoria se puede expandir mediante tarjetas microSD de hasta 512 GB.

La batería tiene una capacidad de 3.500 mAh y puede recargarse a través de un sistema de carga rápida de hasta 15W. En la caja, eso sí, el fabricante solo incluye un adaptador de 10 W –además de un cable USB-C y una funda transparente–.

La cámara principal tiene una resolución de 12 megapíxeles y está acompañada por un objetivo de apertura f/1,8. Este se apoya en un segundo sensor de 5 megapíxeles de resolución cuya única función es capturar profundidad en el modos de disparo como el retrato.

En el lado del software, el One Action apuesta por Android One, el programa de Google que obliga a los fabricantes a actualizar con frecuencia los dispositivos, mantener la interfaz mayoritariamente intacta y preservar la seguridad de los teléfonos durante varios años.

El Motorola One Action estará disponible en España a partir de la última semana de agosto. En Latinoamérica, sin embargo, se podrá adquirir a partir del día 16 de agosto. Su precio en Europa será de 279 euros.