El alzhéimer es un trastorno debilitante que viene con muchos problemas, uno de los cuales es que las personas con la enfermedad tienden a tomar una siesta excesiva durante el día. En el pasado, esto se atribuía al hecho de que la enfermedad causa problemas relacionados con el sueño nocturno.

Sin embargo, los resultados de una investigación realizada por científicos de la Universidad de California en San Francisco (UCSF), sugieren que la enfermedad de Alzheimer ataca directamente las regiones cerebrales responsables de la vigilia. El estudio demuestra que estas regiones se encuentran entre las primeras en ser afectadas por el trastorno neurodegenerativo.

Señal de advertencia

Como tal, los investigadores argumentan que la siesta diurna excesiva podría incluso servir como una señal de advertencia temprana de la enfermedad. Adicionalmente, el estudio encontró una conexión entre el daño causado por el alzhéimer y una proteína conocida como tau.

Para el estudio, el equipo examinó los niveles de proteína tau y contó las neuronas en tres regiones del cerebro que nos ayudan a mantenernos despiertos en los cerebros de veinte personas fallecidas, trece con alzhéimer y siete controles sanos.

Los investigadores encontraron que en los cerebros de las personas con alzhéimer, la forma más común de demencia, la proteína tau se había acumulado en estas tres regiones, y que el 75 por ciento de las neuronas había disminuido.

De forma complementaria, equipo examinó siete cerebros de pacientes con otras dos formas de demencia: parálisis supranuclear progresiva y enfermedad corticobasal. Estos cerebros no tenían daños en estas regiones, lo que sugiere que la enfermedad de Alzheimer puede afectar el cerebro de una manera única.

Cuando las personas, especialmente fuera del campo médico, escuchan sobre la enfermedad de Alzheimer, solo piensan en problemas de memoria; sin embargo, en los últimos años se ha demostrado que los síntomas neuropsiquiátricos, especialmente los problemas relacionados con el sueño y la vigilia, surgen en la enfermedad de Alzheimer, incluso antes del deterioro cognitivo.

Patrones de sueño alterados

Las personas que desarrollan alzhéimer generalmente ven cambios en sus patrones de sueño años antes de mostrar cambios en la memoria, y tienden a dormir más durante el durante el día, tomar siestas, sentirse somnoliento o despertarse durante la noche, causando un sueño fragmentado.

Estudios anteriores sugirieron que el sueño fragmentado fue causado por problemas mecánicos que condujeron a la apnea del sueño. Esto a su vez se pensó que causaba una acumulación anómala de la proteína amiloide, lo que afectaba las ondas cerebrales y causaba más problemas para dormir. Se pensaba que la somnolencia diurna compensaba la falta de sueño.

Pero este estudio muestra que, en realidad, la somnolencia diurna es un evento primario causado por la degeneración de las neuronas que promueven la vigilia, en lugar de una reacción al sueño fragmentado.

Sobre la base de estos hallazgos los autores señalan que el enfoque de tratamiento de la enfermedad de Alzheimer debería ser diferente. En lugar de intentar eliminar la placa amiloide, como lo pretende hacer la mayor parte de las opciones actuales, los tratamientos deberían apuntar a la proteína tau.

Al respecto, la doctora Lea T.Grinberg, profesora de neurología y patología en el Centro de Envejecimiento y Memoria de la UCSF y coautora del estudio, expresó:

“Al respaldar la idea de que la disfunción del sueño es una manifestación de la acumulación de patología de Alzheimer en el cerebro, más que un factor de riesgo, los hallazgos de este estudio abren oportunidades para tratar la causa en lugar de los síntomas”.

Este artículo fue publicado originalmente en Tekcrispy