En la tercera temporada de Stranger Things encontraremos mucho entretenimiento, con bastantes lugares comunes pero con mucha diversión. Este título de los hermanos Duffer, como siempre, trae consigo un nuevo paquete de nostalgias ochenteras y decenas de referencias cinematográficas. También ha cargado de nuevos significados a la canción de The Neverending Story y a traído de vuelta al mercado productos de aquellos años hoy glorificados como una época insuperable.

De cualquier manera la serie da mucho para hablar, por ella misma y por los muchos temas que subyacen en la trama. Uno de ellos tiene que ver con la compañía de Coca-Cola y una decisión que tomaría en aquella década que puso a temblar al gigante refresquero. Los chicos de Stranger Things, específicamente en el episodio final, discuten con Luke porque a él sí le gusta la "New Coke", mientras que los demás ponen cara de asco. Para entender esta referencia necesitamos un poco de contexto.

Cuando Coca-Cola se puso el pie

En los años ochenta la rivalidad entre las dos compañías refresqueras se encontraba a tope. Desde finales de los setenta se le llamó a sus diversas medidas de competencia como la "Guerra de colas". Algunos recordarán los famosos test ciegos en donde la gente probaba ambos refrescos y elegía entre una de las dos. La rivalidad fue tal que el mote de "Guerra" no es exagerado. Después de todo se disputaba un jugoso mercado.

En plena "Guerra de las colas" Pepsi parecía llevar la delantera. Además de las llamativas demostraciones de que el público prefería el sabor de la Pepsi, la marca se relacionó con la juventud, con lo novedoso, con esa combinación futurista y vanguardista que tanto nos conmueve de los años ochenta. Y por supuesto Coca-Cola no quería quedarse atrás, por ello se pusieron a trabajar en secreto en una nueva fórmula y una nueva imagen para derrocar al oponente... o al menos esa era la intención.

Fue precisamente en el año de 1985 que sacó a la venta su "New Coke". Dicho producto no se trataba de una opción para los consumidores, sino que vino a sustituir a la Coca-Cola regular que todos consumían. Los cambios tan drásticos en un producto con décadas de antigüedad no sentó bien a nadie. Tampoco a la compañía que tan pronto como pudo la retiró del mercado.

Recordemos que Luke es el único de toda la pandilla que aprueba la "New Coke" y dice que sabe mucho más dulce. Pero la opinión de Luke es poco apoyada por los demás. Y es que al principio el nuevo producto fue aceptado con entusiasmo, pero poco a poco las cosas fueron cambiando hasta que aquello se convirtió en un descalabro para la compañía. Las opiniones se separaron y el asunto fue discutido en todos los medios posibles de la época: duras editoriales, cartas, opiniones, miles de llamadas a las oficinas centrales de Coca-Cola y demás. Finalmente la compañía reculó y la coca de siempre volvió al mercado, esta vez bajo la leyenda "Coca-Cola Classic".

Este peculiar capítulo en la historia de Coca-Cola es el que se rescata en Stranger Things. En aquel verano de 1985 en el que se ubican los hechos de la tercera temporada, Coca-Cola ya había lanzado su producto y comenzaba a escribirse la historia aquí brevemente descrita. Claro que aquello se ha convertido en un momento entrañable gracias a los efectos de la nostalgia, sobre todo de la nostalgia capitalizada por una serie como la de Netflix y, claro, por la propia Coca-Cola Co., pues en meses anteriores anunciaron su participación en la serie de los hermanos Duffer. Con el estreno de la tercera temporada pudimos ver la referencia a esta historia y el lanzamiento de aquella infame "New Coke" que hoy, como los años ochenta, regresa al mercado revestida de nostalgia.

Las tres temporadas de Stranger Things se encuentran disponibles en la plataforma de Netflix.