El Programa Espacial Apolo consiguió lo que tanto Estados Unidos como la Unión Soviétiva buscaron durante años: la llegada del hombre a la Luna. Fueron los estadounidenses los primeros en poner sus pies sobre nuestro satélite en 1969, pero la carrera espacial llevaba casi una década en marcha para aquella época.

Desde las misiones Pioneer de EE.UU. pasando por las sondas Luna de la Unión Soviética, pero también el Luna Orbiter y otras sondas han sido experimentos para ver si podíamos llegar a nuestro satélite a la vez que nos han ayudado a conocer la Luna con más profundidad.

Este 20 de julio se celebra el 50º aniversario de la llegada de Neil Armstrong y Buzz Aldrin a suelo lunar, pero no han sido los únicos en pisar este terreno en el espacio. ¿Cuáles son las misiones más importantes que han pasado (o, al menos, lo han intentado) por la Luna?

Pioneer 0

Aunque esta misión fue un fracaso, se trata de la primera que tenía la intención de orbitar nuestro satélite. Fue lanzada el 17 de agosto de 1958 por las fuerzas aéreas de Estados Unidos (USAF, por sus siglas en inglés) y estaba equipada con una cámara de televisión y otros instrumentos que tenían la intención de estudiar el satélite. No sucedió.

La sonda no llegó ni siquiera a probar a salir de la órbita terrestre ya que el cohete en el que fue lanzada explotó apenas 77 segundos después de despegar, 16 kilómetros por encima del Atlántico.

Luna 2 Unión Soviética 12 de septiembre de 1959

Si la primera misión en despegar fue de Estados Unidos, la primera en tener un éxito total perteneció a la Unión Soviética. La Luna 2, lanzada el 12 de septiembre de 1959, está reconocida como la primera misión que tocó suelo lunar y, también, se trata de la primera en impactar contra la superficie de nuestro satélite, exactamente en el mare Serenitatis.

También sabemos que con el Apolo 11, Estados Unidos plantó por primera vez una bandera en la Luna. Sin embargo, antes de la llega del hombre a nuestro satélite, esta sonda de los soviéticos ya había dejado en superficie lunar los primeros emblemas nacionales que, al impactar contra la Luna, se rompieron en varios fragmentos.

Zond 3

Lo más curioso de esta misión soviética, que fue lanzada el 18 de julio de 1965, es que ni siquiera tenía como misión acercarse a la Luna: en un primer momento fue diseñada para ir hasta Marte y explorar a nuestro planeta vecino. Sin embargo, se perdió el margen para lanzarla con éxito hacia allí y se decidió no esperar a otra ventana de lanzamiento.

Eran otros tiempos y la carrera espacial no podía esperar. Estos fueron los motivos para usar la sonda, la primera misión del programa Zond exitosa, para sobrevolar la Luna y, después, seguir explorando el espacio interplanetario en una órbita que tenía a nuestro planeta como centro (heliocéntrica).

Lunar Orbiter 1

Corría 1966 y Estados Unidos decidió poner su primer orbitador lunar en el espacio. Esta sonda fue la encargada de fotografiar por primera vez nuestro planeta desde la Luna. Tras este éxito, la NASA decidió estrellar la misión contra la superficie del satélite, exactamente en el cráter Mandel’shtam (en la cara oculta de la Luna), evitando así cualquier posible colisión contra la futura sonda que tenían ya en marcha: la Lunar Orbiter 2.

Programa Espacial Apolo

El Apolo 11 supuso la llegada del hombre a la Luna por primera vez. Pero no fue la única ocasión en la que los estadounidenses pisaron nuestro satélite: entre 1969 y 1972, diez hombres más pusieron sus pies sobre la superficie lunar.

Foto de: NASA

Hubo 17 misiones Apolo, la última despegó el 7 de diciembre de 1972. Tras esta, dentro del mismo programa se lanzó la primera estación espacial estadounidense, SkyLab, y tres tripulaciones subieron a bordo en las siguientes misiones.

Por último, dentro de este programa espacial también se encuentra la primera misión conjunta entre Estados Unidos y la Unión Soviética. Hubo que esperar hasta el 15 de julio de 1975 para ver a estos dos países colaborando. ¿El objetivo que lo consiguió? Probar el acoplamiento en el espacio de dos naves.

Luna 16

Ahora tenemos misiones parecidas, pero mucho más lejos: se van a traer muestras a la Tierra desde los asteroides Ryugu y Bennu. Y esto es exactamente lo mismo que realizó la Unión Soviética en 1970. Además de ser la primera misión de los soviéticos de retorno de muestras, también se hizo el primer alunizaje nocturno.

Las muestras se recogieron en el mare Fecunditatis y se recogieron en la Tierra a 80 kilómetros al sureste de la ciudad de Zhezkazgan, en Kazajistán. Por su parte, la NASA ha tenido que esperar hasta la misión a Bennu para hacer su primera recogida y retorno de muestras, misión que todavía no se ha completado a día de hoy y que, por tanto, habrá que esperar para saber si tiene éxito o no.

Como en el caso de las misiones Luna 2 y Luna 20, esta sonda también llevaba emblemas nacionales con inscripciones soviéticas. No obstante, los único emblemas que se estropearon fueron los de Luna 2, el resto llegaron todos a la superficie lunar.

Misiones fuera de EE.UU. y la Unión Soviética

El título de primera misión que se realizó fuera de las dos grandes potencias hasta el momento fue para Hiten (MUSES-A) y Hagoromo, construidas por Japón y lanzadas el 24 de enero de 1990.

Sin embargo, no es el único título que estas sondas ostentan, Hiten también fuero el primer satélite que usó transferencia de baja energía para ingresar a la órbita de la Luna, primera sonda lunar de Japón y primera maniobra de aerofrenado por una sonda espacial de profundidad. Por desgracia, a pesar de los títulos el satélite secundario, Hagoromo, no llegó a transmitir ningún dato una vez se desplegó en el espacio alrededor de la órbita lunar.

ESA. Illustration by AOES Medialab

La siguiente misión a la Luna con cierta importancia y fuera de los dos bloques, fue la SMART-1, enviada al espacio el 27 de septiembre de 2003. Se trata de la primera misión a la Luna y robótica de la Agencia Espacial Europea (ESA, por sus siglas en inglés). Además, también tiene entre sus logros el título de ser la primera misión en usar un propulsor iónico para llegar a la Luna.

Entre sus objetivos estaba realizar el primer inventario de todos los elementos químicos que se encontraban en la superficie de nuestro satélite. Tras completar su misión, fue estrellada de manera intencional contra la Luna.

Sondas Chang'e

La última misión Chang'e fue enviada al espacio el pasado 7 de diciembre y ahora se encuentra explorando el lado oculto de la Luna, aunque la información llega fuera de China con cuentagotas. Sin embargo, los chinos lleva desde mucho antes haciendo este tipo de misiones. La primera, enviada al espacio el 24 de octubre de 2007, obtuvo los datos necesarios para crear el mapa 3D más preciso y con mayor resolución de la superficie de nuestros satélite. Pero la cosa no quedó ahí, también se realizó la primera detección remota pasiva de microondas de la Luna.

La primera Chang'e impactó contra la superficie lunar de forma intencional al final de su misión. Ahora se está preparando la siguiente misión de este tipo. Las autoridades chinas esperan enviar al siguiente satélite a finales de este mismo año, aunque es una misión que se ha retrasado en varias ocasiones: ¿conseguirán enviar su siguiente misión a la Luna?

Chandrayaan-1

La Chandrayaan-1 despegó el 22 de octubre de 2008 y se trata de la primera sonda lunar de la India. Entre sus objetivos se encontraba hacer un mapa completos de las características químicas de la Luna y de su topografía. Gracias a esta misión se encontraron las primeras evidencias de que hay agua en la superficie del satélite.

Por desgracia para la India, se perdió de forma repentina la comunicación con su sonda. Sin embargo, el impactador diseñado por ellos sí llegó a realizar su misión, convirtiéndolos en el cuarto país en colisionar contra la Luna y colocar su bandera en su superficie.

Con muchos retrasos, la India quiere lanzar este año una nueva misión para estudiar la Luna. La Chandrayaan-2 iba a despegar esta misma semana, pero ha vuelto a ser retrasada por un problema técnico del sistema de lanzamiento.

Beresheet

Se trata de la primera iniciativa que, de forma privada, quiere poner una sonda israelí en la Luna. Fue lanzada el pasado 22 de febrero de 2019 y el 11 de abril se realizó el primer intento de posarse en el satélite, pero falló.

Crédito: SpaceIL

El país sería el quinto en pasearse a sus anchas por nuestro satélite. Sin embargo, en el primer intento fallaron y ahora están esperando encontrar la solución para realizar un segundo aterrizaje que no termine impactando contra la Luna.

Futuro de la Luna

Desde la ESA tienen muy claro cuál es la siguiente idea que quieren llevar a cabo y para ello cuentan con todos los países que ya han estado antes en la Luna: "Queremos poner una base lunar". Esta base sería permanente, por supuesto, y en un principio estaría integrada prácticamente solo por robots para después completarla con presencia humana. La ESA, que tiene muy buenas relaciones con todos estos países, se considera el "nexo de unión", el pegamento, entre ellos para poder llevar a cabo este nuevo sueño de la conquista de la Luna y otras misiones futuras.

Tener una base en la Luna supondrá una gran inversión de dinero, pero la ESA espera reconducir el presupuesto que ahora se destina a la Estación Espacial Internacional (ISS, por sus siglas en inglés) hacia este nuevo proyecto. Sobre el dinero, se sabrá más en la reunión interministerial que tendrá lugar en Sevilla durante el mes de noviembre.

Para poder tener una base en la Luna harán falta muchos recursos económicos, por eso la idea es que el proyecto no sea financiado del todo por las agencias espaciales públicas sino que también empresas privadas puedan entrar a formar parte de este nuevo sueño.

La idea es construir a base de tecnología de impresión 3D gran parte de la colonia en la Luna, pero tendrán que autoabastecerse dentro de todo lo posible porque los vuelos serán muy caros. Por eso, se están diseñando dispositivos que permitirán a aquellos que vivan allí respirar convirtiendo el agua en hidrógeno (que servirá como combustible) y oxígeno. Es importante también ver cómo crecen las plantas en la Luna, por eso la Chang'e 4 tenía como misión estudiar la viabilidad del crecimiento de los cultivos.

La Luna servirá como trampolín de salida hacia el resto de nuestro sistema solar ya que la energía necesaria para despegar desde allí es ocho veces menor que desde la Tierra, lo que ahorrará costes. ¿Veremos una base en la Luna? Solo tenemos que esperar, pero todo indica que, al menos, esa es la intención.