– Jun 22, 2019, 8:30 (CET)

La maldición de Ros (‘El mundo oculto de Sabrina’): ¿Qué enfermedades te pueden producir ceguera?

Las revisiones anuales oftalmológicas son esenciales para detectar a tiempo todas las enfermedades que pueden dejarte ciego. Cuidado, SPOILERS.

Rosalind Walker (interpretada por la actriz Jaz Sinclair) es la mejor amiga de Sabrina Spellman (Kiernan Shipka) en Las escalofriantes aventuras de Sabrina, también conocida como El mundo oculto de Sabrina en Latinoamérica.

Ros sufre una maldición que las brujas de Greendale lanzaron sobre las mujeres de su familia y debido a esto se queda ciega durante la segunda temporada, aunque empieza a perder la visión ya en la primera parte de la serie de Netflix. No obstante, recuperará la vista antes de terminar el último capítulo de esta nueva tanda de capítulos de la plataforma de streaming. Esto se debe a que devolver la vista a un ciego forma parte de la profecía que debe cumplir Sabrina para convertirse en el Heraldo del Infierno.

Ahora, en Hipertextual nos hemos preguntado: si no fuese una maldición, ¿qué enfermedades podrían terminar con la visión de Ros o cualquier otro paciente? ¿Qué debemos hacer para cuidar nuestros ojos? Para conocer un poco más sobre las enfermedades más frecuentes que pueden llevarte a la ceguera hemos contactado con Roberto Gallego-Pinazo, oftalmólogo de la Clínica Oftalvist en Madrid y Valencia: "Desde el nacimiento hasta la senectud hay multitud de enfermedades con potencial de producir ceguera en los pacientes", afirma.

Enfermedades congénitas

En cualquier momento es importante diagnosticar cuanto antes las enfermedades oculares que uno pueda esta padeciendo, pero en la primera infancia es aún más necesario: "Hay una serie de patologías que pueden ser diagnosticadas y tratadas precozmente a fin de reducir el riesgo que comportan de ceguera", indica el oftalmólogo. Entre las más comunes se encuentran "las cataratas congénitas, el glaucoma congénito o una variedad de enfermedades inflamatorias, infecciosas y tumorales de la retina".

"La cataratas congénitas son similares a las que conocemos ampliamente en gente mayor solo que se presentan desde el nacimiento", explica Gallego-Pinazo desde el otro lado de la línea. "La forma de detectar una catarata congénita en estadios muy tempranos es valorar la desaparición del típico reflejo rojo que hay en el ojo cuando se hace, por ejemplo, una fotografía", indica. En estos casos, añade, "el reflejo no aparece rojo sino que es inexistente porque hay una opacidad de los nervios". "Lo positivo de las cataratas congénitas es que detectadas precozmente pueden ser intervenidas quirúrgicamente reduciendo el impacto que posteriormente van a tener en el desarrollo de la visión de los niños", aclara.

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Según este oftalmólogo "valorar el reflejo rojo es extraordinariamente importante" y esto se debe no solo a las cataratas congénitas sino porque también, pueden indicar la presencia de retinoblastomas. El retinoblastoma "son el tumor retiniano más frecuente en la infancia y producen este mismo fenómeno que se denomina leucocolia (leuco es de blanco y colia, de pupila)". Este tipo de tumor, además, puede afectar a un solo ojo o a ambos, tal y como indica el doctor Gallego-Pinazo. "El retinoblastoma detectado precozmente puede ser tratado con una variedad enorme de terapias consiguiendo preservar la visión y el ojo en muchos casos", añade.

Por otra parte, el oftalmólogo explica a Hipertextual que el glaucoma congénito "es un fenómeno similar al que conocemos en la población adulta" cuya causa "se debe al aumento anómalo de la tensión ocular". No obstante, "en los niños pequeños produce otros cambios como el aumento en el tamaño de la pupila o una opacidad de la córnea", añade el doctor. Del mismo modo, agrega el doctor Gallego-Pinazo, "también debe ser diagnosticado tempranamente ya que hay posibilidades quirúrgicas para del mismo modo el riesgo enorme de ceguera que comportan estos casos".

Edad adulta y vejez

Con el paso del tiempo y el envejecimiento, también los ojos de los adultos pueden sufrir diferentes enfermedades que priven a las personas del sentido de la vista. Las enfermedades más comunes en la edad adulta y la vejez "son la degeneración macular asociada a la edad, en la que el paciente es mayor de 50 años; la retinopatía diabética, que se da en personas en edad laboral y, junto con ello, el glaucoma y la miopía magna que dada su gran incidencia también aportan un gran número de casos de problemas visuales", enumera a Hipertextual el oftalmólogo.

¿Cómo puede el paciente detectar que algo no va bien con su vista? "De todas estas enfermedades, ninguna, en fases iniciales, va a producir síntomas en los pacientes y es por esto el hecho de los pacientes sean metódicos y programen revisiones oculares de cuando no tengan ningún problema en su visión, es decir, de manera especial cuando no tengan ningún problema en su visión", aconseja el doctor Gallego-Pinazo.

¿Y cuál es la causa de estas enfermedades? El oftalmólogo afirma que "es muy variable" y dependerá de cada afección. Por ejemplo, la retinopatía diabética, como su nombre indica, irá asociada a la diabetes mellitus. "Cuanto más tiempo de evolución tenga la diabetes y peor controlada esté, más robabilidades de contraer esta enfermedad", aclara el doctor. En estadios iniciales, explica Gallego-Pinazo, "la retinopatía diabética es absolutamente controlable e incluso es reversible con los tratamientos que tenemos hoy en día". No obstante, "en estadios más avanzados, tenemos varios y muy difíciles problemas para controlar la enfermedad y, en consecuencia, mantener la visión". "Así que cuanto antes, mejor", certifica.

La edad es el "factor de riesgo principal" de la degeneración macular. Aunque si, además, le añades otros factores como el tabaquismo o la exposición prolongada al sol, las posibilidades de padecerla se elevan. "Todos esos factores hacen que los pacientes mayores de 50 años, conforme avanzan las décadas, contraigan la degeneración macular", comenta el doctor. Además, se ha observado "un aumento exponencial en la frecuencia", lo que significa que "por encima de los 90 años, un grupo de edad en el que hoy en día en España hay mucha gente, prácticamente la mitad tiene esta enfermedad", informa el oftalmólogo.

cáncer ojos
Laitr Keiows (Wikimedia)

Además, entre las principales enfermedades que pueden acabar con nuestra vista, también está el glaucoma. Esta enfermedad puede ser congénita y manifestarse en la primera infancia, pero también se puede producir más adelante debido al aumento de la tensión ocular. "la toma de la presión ocular por parte de un médico especialista en oftalmología junto con la evaluación detallada del nervio óptico son esenciales a partir de los 40 años con la intención de prevenir cualquier daño que posteriormente va a ser siempre irreversible", explica a Hipertextual Gallego-Pinazo.

Por último, uno de las "grandes epidemias", señala el oftalmólogo, que existen actualmente es la miopía: "Cada vez hay más niños con miopía y esos niños van a ser adultos, entonces casi la mitad de la población en los próximos 20 años va a ser miope", indica. Pero el gran problema es la miopía magna, es decir, se habla en estos términos cuando "las dioptrías superan las 6". "Y es la miopía magna la que produce multitud de problemas a nivel del ojo con un mayor riesgo de desarrollar un glaucoma, con un desarrollo de cataratas a edades más precoces y con un riesgo de degeneración macular miópica y desprendimiento de retina", señala el oftalmólogo.

La miopía magna es una de las grandes epidemias que existe en todo el mundo y España no es una excepción a esta ¿? Cada vez hay más casos, todo ello condicionado por los cambios en los hábitos de vida, cada vez hay más niños con miopía y esos niños van a ser adultos, entonces casi la mitad de la población en los próximos 20 años va a ser miope. Cuando las dioptrías de la miopía superan las 6, se habla de miopía magna. Y es la miopía magna la que produce multitud de problemas a nivel del ojo con un mayor riesgo de desarrollar un glaucoma, con un desarrollo de cataratas a edades más precoces y con un riesgo de degeneración macular miópica y desprendimiento de retina.

¿Estas enfermedades son reversibles? "Por definición ninguna enfermedad ocular es absolutamente reversible", niega el oftalmólogo. Sin embargo, "cada vez más enfermedades son tratables, controlables y con ello puede reducirse el impacto que tienen sobre la vida cotidiana los pacientes derivados de la pérdida de la visión", añade. "Ninguna enfermedad es plenamente reversible, pero la inmensa mayoría es totalmente controlable con un diagnóstico precoz en manos de un médico especializado en oftalmología que dé las pautas pertinentes y aplique los tratamientos oportunos cuando el problema se ha presentado para restaurar la función visual de los pacientes", aclara.

Diagnóstico y cuidado de la vista

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Sobre cómo se realizan los diagnósticos de las diferentes enfermedades oculares, el doctor Gallego-Pinazo explica a Hipertextual que "si hay una especialidad en la medicina que ha evolucionado de manera extraordinaria en las técnicas de diagnóstico sin ninguna duda esa es la oftalmología". "Hoy en día se pueden obtener imágenes que equivaldrían a una biopsia de la retina, del nervio óptico, de la córnea, del cristalino… De cualquier estructura del ojo utilizando simplemente luz, por lo que no hay ningún tipo de radiación ni molestia para los pacientes, utilizando técnicas de imagen como la Tomografía de Coherencia Óptica (OCT, por sus siglas en inglés)", indica.

Más allá de realizar estas pruebas, añade el oftalmólogo, "mediante la administración de contrastes o haciendo uso de otra serie de dispositivos se permite a los oftalmólogos analizar con una precisión milimétrica los cambios que se producen en el ojo y los pacientes pueden ser diagnosticados de cualquier problema que haya presente en cualquier región del ojo, sea cual sea el origen", indica.

Un ejemplo de este tipo de pruebas es cómo se mide la tensión ocular: "Hay varias formas de tomarla y ninguna de ellas es lesiva ni incómoda para el paciente", afirma el doctor. Para Gallego-Pinazo es "importante" saber qué prueba es más precisa ya que "ahora en muchísimos sitios, como en la óptica, ahora les toman la tensión con el aparatito de aire y ya está" y "posiblemente esta sea la técnica más poco sensible y más imprecisa a la hora de valorar la tensión ocular", aclara. "La tensión ocular debe de ser tomada en condiciones estandarizadas por un médico oftalmólogo y estilando una gota de un colorante que es fluoresceína sódica y utilizando lo que se llama tonometría por aplanamiento, que se hace en la lámpara de hendidura, sin ningún tipo de molestia ni dolor para el paciente", explica. "Esta es la técnica más precisa para medir la presión ocular en el paciente", afirma el oftalmólogo.

Si Rosalind no sufriera una maldición, podría haber desarrollado alguna de estas enfermedades sin saberlo. Por eso, tal y como señala el doctor Gallego-Pinazo, "el paciente debe acudir al médico de manera inmediata y con carácter urgente cuando note un cambio significativo en la visión", indica. Pero lo más importante es ir de forma rutinaria, es decir, al menos una vez al año: "Las revisiones anuales aún con ausencia de síntomas son absolutamente esenciales para evitar todas las enfermedades de las que hemos hablado", afirma.