El diseñador de procesadores británicos ARM ha comunicado a todos sus empleados que la compañía suspenderá los negocios con Huawei, según una comunicación interna obtenida por la BBC. La corporación asegura que, pese a ser británica, sus diseños contienen "tecnología de origen estadounidense", por lo que las medidas aplicadas por el Departamento de Comercio de los Estados Unidos también podrían afectar a su negocio.

Horas después, tras la información revelada por la BBC, ARM ha reconocido en un comunicado oficial el cese de sus negocios con Huawei. "ARM valora su relación con nuestro antiguo partner HiSilicon, y esperamos una veloz resolución de este asunto", sentencia.

Los microprocesadores fabricados por HiSilicon, subsidiaria de Huawei, hacen uso de ciertos diseños de ARM, a quien paga una licencia. Estos chips se montan en todos los smartphones de la compañía china, desde los más económicos hasta los más avanzados –como el recién lanzado P30 Pro–.

El cese de los negocios entre ambas empresas implica que Huawei no podrá hacer uso de los diseños que ARM licencia, dañando gravemente su capacidad de producción e innovación. La compañía tampoco puede adquirir microprocesadores ARM a fabricantes como Qualcomm, de origen estadounidense.

De abandonar ARM, Huawei tendría que adoptar una nueva arquitectura de microprocesadores y adaptar todos sus sistemas operativos a la misma, lo que requeriría un gran esfuerzo económico y tecnológico. Actualmente, las tecnologías de ARM son utilizadas por todos los grandes fabricantes del sector, incluyendo Apple, Samsung y Qualcomm.

Según la BBC, el equipo de ARM debe "declinar educadamente y detener" cualquier conversación sobre el negocio con la empresa china. La medida, en principio, también se aplica sobre ARM China, la compañía asiática en la que el grupo ARM tiene un 49% de las acciones.

Una empresa más

Desde que Google anunciase el cese de sus negocios con Huawei –a raíz de la normativa del Departamento de Comercio de los Estados Unidos–, varias empresas tecnológicas de primer nivel se han visto forzadas a adoptar posiciones similares. Entre ellas se incluyen Qualcomm, Intel, Microsoft y, más recientemente, ARM.

En Europa, operadores como Telefónica estudian activamente la situación y la forma en la que puede repercutir esta sucesión de hechos a sus negocios. Actualmente, un elevado porcentaje de las redes 4G europeas están construidas con equipamiento de Huawei –y se esperaba que sucediera lo mismo con las infraestructuras 5G, donde el fabricante chino aventaja a sus rivales Europeos entre 18 y 24 meses, según José María Álvarez-Pallete, presidente ejecutivo de Telefónica–.

Actualización (23/05 – 12:00h): se ha incluido el comunicado oficial de ARM confirmando el bloqueo a Huawei.