La historia de Kimmy y compañía ha llegado a su fin. La comedia Original de Netflix confeccionada por Tina Fey y Robert Carlock se ha despedido del público con la parte final de su cuarta temporada. Se trata de un cierre ideal para cada personaje, y nos demuestra que se trata de un show muy peculiar, divertido, pero que por sus propias características llega a ser poco valorado. Acá repasamos sobre esto y su temporada de despedida sin spoilers.

En marzo de 2015 Unbreakable Kimmy Schmidt llegó a la plataforma de Netflix y rápidamente se convirtió en nuestra favorita. Con su humor desenfadado, crítico, absurdo, hilarante y lleno —repleto— de referencias conquistó a su público que siguió las aventuras de la propia Kimmy (Eller Kemper), el inigualable Titus (Titus Burgess), Jackeline (Jane Krakowski ) y Lillian Kaushtupper (Carol Kane) y de los personajes que se encontraron, enamoraron pelearon, sobrevivieron con ellos.

Aunque la serie es una comedia en toda medida, la profundidad de Unbreakable Kimmy Schmidt es indiscutible, eso sí, sin caer en los lugares comunes de la "profundidad", por el contrario, hace uso de toda la risa y todas las referencias absurdas para adentrarse a temas serios y críticos de toda índole. Por su puesto la primera temporada fue totalmente sorprendente, después de todo el show no tenía precedentes —claro, el trabajo de Tina Fey, pero nada como esa mezcla que se reunió en la comedia de Netflix—.

Una divertida segunda entrega llegó en 2016 y cerró una primera etapa de la historia de Kimmy y nos preparó el terreno para una tercera temporada hilarante, la cual se estrenó en mayo del 2017. Y aunque la primera parte de la cuarta temporada nos pareció un poco más débil, la buena noticia es que la parte final está a la altura del show y echa el cierre con lo mejor de este sorprendente título. En él vemos en pleno el desarrollo y evolución de los personajes y como consiguen un final feliz para sus historias. Porque en el mundo de Kimmy Shmidt no hay lugar para otro tipo de finales; así que además de hacernos reír bastante y llorar de risa, el final de esta genial comedia también nos emociona hasta el llanto. Además, la segunda parte de la cuarta temporada tiene en cada uno de sus episodios invitados especiales y todos cumplen con el cometido de enriquecer las historias de nuestros alocados personajes.

Unbreakable Kimmy Schmidt es uno de esos títulos que no logran tener el reconocimiento que merecen a pesar de su gran calidad y genialidad. Incluso a pesar de ser reconocido por la crítica —que bueno, no siempre es garantía— y de haber sido nominada, así como sus actores y productores, a los mejores premios del mundo del entretenimiento. Sin embargo, insistimos, se trata de una serie que vale muchísimo la pena, que tiene montones de momentos memorables en estos tiempos de televisión —o lo que sea que se hace en esta época de oro de los servicios streaming— y de la comedia en sí; porque Tina Fey toca un abanico de temas y prácticamente no deja con ropa a nadie.

Así pues, esta temporada recoge lo mejor de cada personaje y echa el cierre a la serie como merece luego de cuatro años de humor único, retorcido e hilarante. Es cierto que hacia el final acelera algunos hilos, sin embargo, sí que da tiempo a la reflexión de que los personajes que conocimos y conocemos son las mejores versiones de cada uno a pesar de todo. Nuestros queridos Kimmy, Titus, Jacqueline y Lilian se superan así mismos sin perder jamás su esencia y, mientras nos desternillamos de risa, consiguen mucho más que su sueño más anhelado.

La parte que da fin a Unbreakable Kimmy Schmidt, así como todas sus divertidas temporadas, se encuentran disponibles para todos los suscriptores de Netflix.