Tras la presión de diversas organizaciones civiles y de la misma ONU, Facebook le encargó a una organización sin fines de lucro una investigación independiente sobre el uso de su plataforma para detonar una ola de violencia en contra de miles de civiles rohingyás en Myanmar.

De acuerdo con los hallazgos de la Business for Social Responsibility (BSR), la red social se ha convertido en un medio para aquellos que buscan difundir el odio y así causar daño a este sector de la población en el sudeste asiático. Como ha admitido este martes: “…no estábamos haciendo lo suficiente para ayudar a evitar que nuestra plataforma se use para fomentar la división e incitar a la violencia fuera de línea. Estamos de acuerdo en que podemos y debemos hacer más.”

Aunque la empresa de Mark Zuckerberg admite su responsabilidad en cierta medida, ha argumentando que también existieron otros factores que detonaron el conflicto, como un marco legal que no refleja los principios de derechos humanos universales y la tensión cultural, religiosa y étnica. Desde la red social dicen que no pueden lograr solos los cambios necesarios para asegurar que no volverá a suceder una situación similar.

La red social destacó en un post publicado este martes en su newsroom:

A lo largo de este año, hemos invertido mucho en personal, tecnología y además asociaciones con otras entidades para examinar y abordar los malos usos de Facebook en Myanmar, el informe de BSR reconoce que ahora estamos tomando las medidas correctivas correctas.

Por su parte, la organización con sede en San Francisco le brindó diversas recomendaciones para mejorar continuamente en cinco áreas clave con el fin de “ayudar a mitigar el impacto adverso sobre los derechos humanos y maximizar las oportunidades de libertad de expresión, alfabetización digital y desarrollo económico” en Myanmar.

En la actualidad existen aproximadamente 20 millones de usuarios de Facebook en el país en cuestión, donde la red social es utilizada por un gran número de personas como su principal fuente de noticias, incluso antes que los medios tradicionales. Por dicha razón, la red social ha creado un equipo compuesto por 99 habitantes nativos, quienes están dedicados a abordar estos problemas específicos en dicho país.

Los cambios ya están en marcha y dando resultados. Según la plataforma, han tomado medidas en torno a 64.000 publicaciones por violar las políticas de incitación al odio. Sin embargo, Facebook debe prestar especial atención y no dar carpetazo al asunto ya que en un par de años habrá elecciones en Myanmar y no puede volver a ocurrir nuevamente esta ola de violencia.

La red social está en la mira de diversos países por la falta de capacidad para filtrar lo que se publica en ella. Tal es el caso de Cambride Analytica o del Russiagate, en el que la plataforma fue usada para provocar segregación en la población estadounidense durante las pasadas elecciones presidenciales en Estados Unidos. México tampoco ha estado exento de tal situación, donde eliminó más de 10.000 páginas, cuentas y grupos falsos previo a las elecciones que dieron la victoria al presidente electo, Andrés Manuel López Obrador.