Tras una de las semanas más convulsas para Tesla, con el anuncio de una demanda de la Comisión de Bola y Valores de Estados Unidos contra Elon Musk y el posterior acuerdo mediante el cual el polémico CEO deberá abandonar la presidencia del consejo de administración de la empresa en los próximos 45 días, la compañía parece encontrar algo de paz en las nuevas cifras anunciadas.

Las últimas estimaciones realizadas por los analistas apuntaban ya a un trimestre particularmente bueno para la empresa en lo relativo a la fabricación del Model 3, el vehículo que más titulares ha dado en los últimos meses debido al "infierno" –así lo calificó el propio Musk– que estaba suponiendo la producción del mismo y, aunque las buenas noticias no se caracterizan por durar mucho en los terrenos de la marca, de momento hay motivo para la celebración. Tesla ha anunciado hoy las cifras de producción de los pasados tres meses, cumpliendo con sus propias previsiones y consiguiendo fabricar un total de 53.239 unidades de este modelo, todo un logro que ya se ha dejado notar en el precio de la acción y que supone un notable aumento respecto a las 41.030 unidades del trimestre previo.

Con semejantes resultados, todo apunta a que Tesla podría acabar el año alcanzando o rozando los beneficios, el principal objetivo que se tenía para este año. Sin embargo, si bien pudiera parecer que los problemas en la producción del Model 3 ya estaban solventados de manera completa y, de una vez por todas, la compañía podría cumplir de ahora en adelante con los ratios prometidos, las estimaciones animan a pensar lo contrario. ¿Por qué?

De más de 5.000 a... ¿menos de 2.000?

A mediados de agosto la compañía por fin conseguía superar la tan ansiada marca de los 5.000 Model 3 por semana pero, por alguna razón, el volumen de fabricación parece haber descendido de manera trepidante desde entonces, de acuerdo a la herramienta de estimación de Bloomberg. Según dichas previsiones, que en los pasados resultados trimestrales consiguieron ofrecer una tasa de error cercana al 2 % y en los que han sido presentados este lunes, de tan solo el 0,4 % –calcando casi exactamente las cifras oficiales de producción–, el volumen actual de fabricación por semana de este vehículo habría descendido a menos de 2.000 unidades semanales.

Esto situaría a la producción del modelo en cuestión en un nivel que no se veía desde el mes de abril del pasado año, siendo el resultado de una caída producida a lo largo del mes de septiembre donde cada semana ha sido peor que la anterior. Una previsión que entra en conflicto con la intención de alcanzar el punto de fabricación de 10.000 Model 3 semanales durante 2019.

Si bien la fiabilidad del modelo ha sido demostrada en el pasado, ahora podría estar arrojando una serie de datos que podrían no corresponderse del todo con la realidad, según uno de sus creadores. El origen de ello estarían en los números de registro de los vehículos (VIN) y la forma en la que la compañía los habría estado registrando en los últimos meses.

Tesla está siendo realmente extraño con los registros. Apenas han estado registrando VIN desde agosto, lo que significa que o bien la producción ha disminuido o, más probablemente, que se registraron de más a principios de agosto, lo que hace que nuestro modelo sobreestime los datos y ahora esté dando datos erróneos.

Así las cosas, aunque cabe la posibilidad de que realmente el volumen haya descendido –lo que parece poco probable teniendo en cuenta las últimas cifras–, lo más seguro es que el ritmo de fabricación de unidades se mantenga en la actualidad cercano a las 5.000 unidades semanales. Suponiendo que consigan aumentar este ritmo en los próximos tres meses, podría significar un cierre histórico de año para una Tesla que, aun con Musk fuera de la presidencia, podría ser, por fin, rentable.