Tesla ha presentado este lunes sus resultados financieros correspondientes al segundo trimestre de su año fiscal, los cuales traen más malas noticias que buenas, pero la mera existencia de estas últimas ya es motivo de celebración para una compañía que ha pasado los últimos meses dando tumbos. A pesar de las pérdidas, que siguen alejando mucho a la empresa capitaneada por Elon Musk de la rentabilidad, mantienen la confianza en conseguir la ansiada rentabilidad antes de que termine 2018.

El fabricante ha revelado que en este segundo trimestre, que finalizó el pasado mes de junio, unas pérdidas de 743 millones de dólares, la tercera peor cifra de la empresa en su historia –solo superara por los dos trimestres anteriores–. Esto contrasta con la mejor cifra obtenida en su andadura en cuanto a ingresos, que se ubica esta vez en los 4.000 millones de dólares y supone, precisamente, el halo de esperanza que necesitaba la compañía en un momento tan delicado como este. Parece que las ventas del Model 3, por fin, comienzan a dejarse notar.

Es este vehículo el que se lleva el foco de atención en estos resultados, siendo la propia Tesla quien destaca el detallado seguimiento que se ha realizado de manera reciente a la producción del mismo. Apuntan, además, un dato que puede convertirse en especialmente significativo de cara a los siguientes trimestres: los márgenes brutos obtenidos de las ventas de estos vehículos –los que retiene la compañía– son, por vez primera, "ligeramente" positivos.

Después de los inmensos problemas vividos, calificados como una "producción infernal", es una noticia a celebrar que la marca comience a ganar dinero con este vehículo. A esto se le suman unas buenas predicciones en este apartado para trimestres sucesivos, si la situación se mantiene como en las últimas semanas.

Hacia la soñada rentabilidad

Mucho se ha escrito durante los pasados meses en relación a la rentabilidad de Tesla y la posibilidad de que esta no terminase por llegar y la empresa quebrase. Con los resultados conseguidos en la producción del Model 3 y un crecimiento sostenido en los Model S y Model X, desde Tesla se muestran ahora más optimistas que nunca al respecto.

Si bien enfrentamos múltiples obstáculos durante esta etapa, nuestro equipo trabajó arduamente para encontrar soluciones y, al final, todo valió la pena: una producción total de 7.000 vehículos por semana, o 350.000 por año, debería permitir a Tesla ser rentable de manera sostenible por primera vez en nuestra historia, y esperamos aumentar aún más nuestra tasa de producción en el tercer trimestre.

Tesla ha conseguido producir en este trimestre algo más de 53.000 vehículos entre los tres modelos disponibles, lo que supone un incremento en aproximadamente 20.000 unidades respecto al primer trimestre. Esperan, además, multiplicar estas cifras próximamente y conseguir producir únicamente esa cantidad de Model 3 en el próximo trimestre, siendo la primera meta para ello lograr producir para finales de este mes unas 6.000 unidades semanales. El objetivo a medio plazo se sitúa en los 10.000 Model 3 por semana para principios del próximo año.