En 2011, millones de niños y mayores rieron y lloraron gracias a las aventuras de Blu, el simpático guacamayo protagonista de la película ´Río´.

La cinta, producida por Blue Sky Studios y Twentieth Century Fox, narraba la historia de Blu y su amiga Jewel, dos ejemplares de guacamayo de Spix, también conocido como guacamayo azul.

Blu es un pajarito que no sabe volar y cree que es el último de su especie, hasta que conoce a Jewel, una hembra de guacamayo salvaje, de espíritu libre. Juntos viven mil aventuras a lo largo de una historia que se convierte en un canto a la libertad y el amor por los animales, especialmente las especies en peligro de extinción.

Por desgracia, la historia ha tenido un final triste más allá de lo narrado en la película, pues un estudio publicado recientemente en la revista Biological Conservation ha dado a conocer la noticia que los amantes de las aves llevaban años temiendo: el guacamayo de Spix se ha extinguido en la naturaleza.

Una nueva clasificación

El estudio, llevado a cabo por científicos de BirdLife International, analiza el estado actual de sesenta y una especies de aves, clasificadas actualmente en peligro crítico, pero no extintas.

En el resultado definitivo, cuatro especies, el avefría de Javan (Vanellus macropterus), el guacamayo glauco (Anodorhynchus glaucus), el lorico de Nueva Caledonia (Charmosyna diadema) y el búho pigmeo de Pernambuco (Glaucidium mooreorum), se clasificaron como posiblemente extintas.

Por otro lado, otras tres pasaron a considerarse con alta probabilidad como totalmente extintas y una como extinta en la naturaleza. Las tres primeras son el ticotico críptico (Cichlocolaptes mazarbarnetti), el tico tico de Alagoas (Philydor novaesi) y el po´ouli (Melamprosops phaeosomaii). En cuanto al guacamayo de Spix, ha sido calificado como extinto en la naturaleza gracias a la existencia de una población de entre 60 y 80 ejemplares que todavía viven en cautiverio. En 2016 hubo un atisbo de esperanza, tras el avistamiento de uno de estos guacamayos volando libre, pero más tarde se concluyó que posiblemente se tratara de un de los animales cautivos, que había escapado.

Por lo tanto, el último ejemplar del que hay constancia en la naturaleza murió hacia el año 2000 mucho antes de las maravillosas aventuras de Blu y Jewel. En el fondo, aquel inocente pajarillo sabía que allá fuera no quedaba ya nadie como él.

La extinción sale de las islas

Según los autores del estudio, desde 1500 se ha registrado la extinción de 187 especies, el 90% de ellas insulares. Sin embargo, a día de hoy el problema parece extenderse por regiones continentales, especialmente en América.

De hecho, de las ocho especies que se reclasificaron como extintas o posiblemente extintas, cinco tenían su hábitat en dicho continente, cuatro de ellas en Brasil.

En este país, donde habitaba también el guacamyo de Spix, han coincidido en el tiempo tres grandes problemas, que han llevado a la desaparición de estas y otras muchas especies. Por un lado, en los últimos años ha crecido de forma descontrolada la deforestación, que deja a muchos animales sin un lugar en el que vivir, reproducirse o alimentarse. Por otro lado, la construcción de presas ha llevado también a una remodelación de los ecosistemas, con consecuencias terribles para muchas especies.

Finalmente, el guacamyo de Spix, con su bonito plumaje azulado, ha sido capturado ilegalmente en numerosas ocasiones para su venta como mascota.

Presley, el animal que inspiró el personaje de Blu

Presley fue uno de los muchos guacamayos azules que fueron capturados para su venta. En los años 70, fue trasladado de su Brasil natal hasta Estados Unidos, donde comenzó a viajar de mano en mano, durante años.

Su caso se destapó en 2002, cuando una mujer de Colorado llamó a un veterinario con una consulta sobre su guacamayo enfermo. El animal resultó ser Presley, que por aquel entonces se encontraba en una jaula, mal alimentado y sin poder volar.

Tras seis meses de rehabilitación, fue llevado de vuelta a Brasil, a un zoológico en la ciudad de Sao Paulo. Más tarde, en 2006, lo trasladaron hasta su último hogar, un refugio privado para aves en el que murió ocho años más tarde.

A pesar de haber pasado buena parte de su vida en cautividad, Presley era de los pocos guacamayos azules con vida que habían nacido en libertad en Brasil. Con él morían buena parte de las esperanzas por recuperar a su especie. Ahora, la noticia lanzada por BirdLife International augura un final todavía más crudo para ellos.