Viajar a Marte no será una tarea fácil. Por eso, es importante desarrollar aquí en la Tierra todo tipo de tecnologías que permitan a los primeros “turistas del planeta rojo” adaptarse lo mejor posible al entorno. Un buen ejemplo es el de Scan Mars, un dispositivo desarrollado por científicos italianos, procedentes del Instituto Nazionale di Astrofisica y la Universidad de Perugia, en el marco de la misión AMADEE-18, dirigida por el Foro Espacial de Austria.

Gracias a este aparato, los astronautas que viajen a Marte podrían localizar en qué lugar perforar para extraer agua subterránea. El pasado mes de febrero lo probaron en un paraje desértico ubicado en Omán, con unos resultados muy buenos, que acaban de presentar en el recién finalizado Congreso Europeo de Ciencias Planetarias, de Berlín.

Zahoríes del espacio

El pasado mes de julio un equipo de investigadores italianos localizó una gran masa de agua líquida, ubicada bajo la superficie de Marte. Sin duda la presencia de este lago será esencial de cara a los primeros viajes hacia el planeta rojo. Sin embargo, hasta ahora los astronautas no disponían de un método sencillo para saber dónde perforar en busca de agua.

Este precisamente es el objetivo de Scan Mars, un radar con una apariencia similar a la de un detector de metales. Su funcionamiento consiste en la transmisión y recepción de impulsos de ondas de radio a través del suelo. Se conoce que las regiones con características geológicas diferentes reaccionan de un modo distinto al paso de estas ondas, por lo que de este modo se puede realizar un mapa de la estructura del subsuelo que se está analizando.

Las primeras pruebas con el dispositivo se llevaron a cabo el pasado mes de febrero en el desierto de Dhofar, en Omán. La orografía de esta región, similar a las de Marte, permitió que un grupo de científicos y voluntarios pudieran acudir allí a probar todo tipo de inventos, desde robots hasta trajes espaciales, pasando incluso por invernaderos. Entre todos los aparatos probados, estaba Scan Mars, aunque el proceso no empezó allí, sino en las Instalaciones del Foro Espacial Austriaco, en Innsbruck. Allí, los astronautas análogos-voluntarios que sustituyen al astronauta en un viaje espacial simulado- que más tarde acudirían al desierto se sometieron a un periodo de capacitación, en el que aprendieron a utilizar el dispositivo.

Una vez en Omán, localizaron cuatro áreas con diferentes características geológicas, analizando una extensión de 1’4 kilómetros y profundidades de hasta cinco metros. De este modo, consiguieron identificar con éxito el cauce de un río seco. Esto resultaba especialmente emocionante porque no fueron los científicos los que lo lograron, sino los astronautas análogos, por lo que el proceso de capacitación había funcionado correctamente.

Los científicos responsables del aparato advierten que, de momento, no puede asegurar con un cien por cien de fiabilidad dónde se podría perforar en busca de agua, aunque sí puede señalar con una alta probabilidad regiones pequeñas en las que empezar a buscar.

Muy útil también en la Tierra

Sin duda, Scan Mars tendrá grandes aplicaciones en Marte, aunque también es una herramienta muy útil en la Tierra. De hecho, ya fue utilizado por investigadores de la Universidad de Perugia para analizar algunas fallas en el terreno relacionadas con el terremoto que acabó con la vida de casi 300 personas en la ciudad italiana de Amatrice, en 2016.