En la década anterior, las expansiones eran la única forma en que un mismo videojuego podía ofrecer nuevas experiencias para seguir generando dinero con contenido adicional. Aún así, eran contados los títulos que se permitían ejercer este modelo, en su mayoría juegos de PC.

Los tiempos han cambiado demasiado, el contenido descargable (DLC) es algo con lo que vivimos cotidianamente en todas las plataformas y ya no sólo se tratan de expansiones completas, sino de objetos, modalidades o escenarios que bien podrían estar incluidos desde el principio en cualquier juego. Para bien o para mal, es algo que ya forma parte del modelo de negocio de la industria.

¿Qué son las loot boxes o cajas de botín?

Las compañías no se han detenido en su búsqueda para encontrar nuevos métodos que les permitan incrementar sus ingresos, y en los últimos años las loot boxes —o cajas de botín— se han vuelto tan populares como criticadas en una gran cantidad de juegos. Antes de continuar, ¿qué son las loot boxes? Podríamos definirlas como contenedores que incluyen elementos digitales al azar. Los jugadores las obtienen para conseguir objetos cosméticos, potenciadores, armas, entre otro tipo de cosas que se pueden usar en el juego.

La polémica viene de dos frentes distintos. El primero es que el jugador no tiene idea de lo que incluye la caja de botín y se arriesga a no conseguir los objetos que desea. El segundo es la posibilidad de comprar las loot boxes con dinero real, las famosas microtransacciones. Combinándolo con el primer punto, muchas personas están gastando cantidades considerables de dinero por elementos al azar como si se tratara de un casino digital, guardando las debidas proporciones. Al final es arriesgar dinero tratando de conseguir el objeto más valioso.

La situación también es preocupante cuando las cajas de botín incluyen elementos que te pueden dar algún tipo de ventaja durante la partida. Los jugadores que no están dispuestos a gastar dinero adicional están mostrando su descontento, y se entiende, ¿por qué pagar más dinero para estar al nivel de otros usuarios? No es nada sano. Por el contrario, si las cajas de botín sólo incluyen objetos visuales, el problema disminuye.

Claro, cualquier compañía es libre de implementar el modelo que mejor le convenga. Mientras los jugadores sigan gastando dinero las loot boxes pueden perdurar durante muchos años. El problema es que al tratarse de elementos al azar su uso debería estar prohibido para los menores de edad, por ello los gobiernos han comenzado a preocuparse por este tipo de modelos. Recientemente, han dejado claro que están dispuestos a tomar cartas en el asunto para regular estas prácticas.

Los gobiernos intervienen

Durante la semana en curso, se dio a conocer que los Estados Unidos y hasta 15 países de la Unión Europea realizarán una investigación a fondo para poder determinar si los videojuegos están realizando actividades relacionadas con las apuestas y los juegos de azar. De confirmarse, las naciones involucradas tomarían las acciones pertinentes para comenzar con la regulación de las cajas de botín, sin anticipar qué tipo de medidas podrían tomar. A continuación el listado de los países involucrados:

  • Austria
  • República Checa
  • Francia
  • Gibraltar
  • Irlanda
  • Isla de Man
  • Bailía de Jersey
  • Letonia
  • Malta
  • Países Bajos
  • Noruega
  • Polonia
  • Portugal
  • España
  • Reino Unido
  • Estado de Washington (Estados Unidos)

En España, el organismo a cargo de la situación será la Dirección General de Ordenación del Juego, la cual ha mostrado su compromiso por trabajar en conjunto con el resto de países en la investigación. Parte del comunicado emitido menciona lo siguiente:

Los reguladores firmantes identifican en algunos de estos productos y servicios características similares a las que condujeron a desarrollar sus respectivas regulaciones del juego en línea. A tal efecto estos reguladores, a la par que comprometerse a trabajar juntos para analizar a fondo las características de los videojuegos y los juegos sociales, apelan al diálogo constructivo con los representantes de la industria de los videojuegos y los juegos sociales

No sería la primera vez que un gobierno interviene en la situación. El pasado abril, Bélgica determinó que los videojuegos que utilizan las loot boxes eran juegos de azar y apuestas, así que las prohibió en su territorio.

Esto generó que diversos juegos como Overwatch o Heroes of the Storm retiraran las cajas de botín meses después. Las condenas por el incumplimiento de esta orden son muy severas: hasta cinco años de prisión y una multa de 800.000 euros para quienes decidan hacer caso omiso a la nueva ley.

Las compañías se están aprovechando de la adición

Mientras transcurre la investigación de las naciones mencionadas, el parlamento australiano realizó una encuesta entre 7.000 jugadores, en la cual se pudo concluir que la mayoría de los participantes asociaba las cajas de botín con los juegos de azar. Lo anterior nos deja claro que la comunidad de usuarios está totalmente consciente de las prácticas empleadas en varios juegos.

Por si esto fuera poco, los doctores David Zendle (Universidad de York St. John ) y Paul Cairns (Universidad de York) presentaron un nuevo estudio en el que revelan datos muy interesantes. El más significativo es que mientras más adición existe hacia un videojuego, más dinero se gasta en las loot boxes. La investigación señala que las cajas de botín son "psicológicamente similares a los juegos de azar".

Zendle y Cairns no han dudado en afirmar que las loot boxes pueden ser el principal detonante para generar problemas de adiciones en los jugadores. Por lo tanto, la nula regulación que existe sobre las cajas de botín permitiría que las compañías sigan "explotando los trastornos de juego de sus clientes". Una declaración muy fuerte.

Los jugadores también levantan la voz

En noviembre del 2017 se lanzó Star Wars: Battlefront II, uno de los juegos más esperados del año anterior y que en sus primeros días en el mercado mantuvo un buen ritmo de ventas. Por desgracia para sus responsables, en cuestión de una semana todo se vino abajo. Los compradores descubrieron que algunos elementos del juego podían comprarse por separado u obtenerse por medio de loot boxes.

Las críticas de los usuarios no se hicieron esperar, el ritmo de ventas disminuyó drásticamente y cuando Electronic Arts quiso actuar ya era demasiado tarde. El juego terminó siendo un rotundo fracaso. La situación generó que la compañía cambiara por completo su estrategia en su próximo gran lanzamiento: Battlefield V, título que llegará el próximo mes de noviembre. El juego prescindirá de las cajas de botín y dará acceso gratuito a los contenidos descargables.

No hay duda de que la opinión de las personas tiene mucho peso, pero también es necesario que intervengan los gobiernos para regular este tipo de contenido. Con Star Wars: Battlefront II ocurrió algo muy favorable, pero no se ha podido lograr el mismo impacto en juegos como FIFA y su modalidad Ultimate Team, Destiny 2, Counter Strike, Middle-earth: Shadow of War y Gears of War 4, por mencionar algunos ejemplos importantes. El hecho de que los Estados Unidos hayan intervenido podría generar una decisión importante sobre este modelo de negocio. Sin duda, los próximos meses serán muy importantes para definir el destino de las loot boxes.