Que China es el mercado más potente para Tesla lo sabíamos hace tiempo. La compañía ha ido desplazando parte de los proveedores a la región, y la aceptación de su tecnología está funcionando bastante bien en el mercado oriental. Por ello no es de extrañar que los planes de la compañía de Elon Musk para el gigante asiático pasen por multiplicar las cifras actuales de las super factorías de Tesla.

Tesla tiene un gran problema en China

En este sentido, Bloomberg apunta a que la planificación de Tesla pasa por al creación de una super factoría que sea capaz de garantizar una producción sostenida de medio millón de coches al año, todo con la intención de quistarse de una vez la marca que pesa sobre la compañía y su limitada producción, que apenas es capaz de alcanzar objetivos.

Ahora y como suele se habitual, el mayor escollo es la regulación local y el entendimiento con las autoridades chinas. Y es que la repentina visita la próxima semana de Elon Musk al gigante parece que tiene mucho que ver con la apertura de esta super fábrica, según citan fuentes de Bloomberg, sin que haya transcendido la identidad o el signo de las mismas, es decir, si son por parte de Tesla o del gobierno chino, algo que cambiaría diametralmente el asunto.

A día de hoy la única planta de montaje de automóviles de Tesla se encuentra en Fremont, California, a la que se suma una fábrica de baterías en Nevada, que mantiene separados los dos grandes volúmenes de negocio para la compañía. La llegada según los rumores de una fábrica adicional en Europa y otra en China puede ayudar a la compañía a aumentar su producción sin que se vea afectada por las nuevas políticas comerciales de la administración Trump.