Las salidas no paran en las oficinas de la tecnológica de transporte. Salle Yoo, directora de asuntos jurídicos, y Dave Clark, responsable de asuntos externos fueron los primeros de una lista que empieza a ser numerosa. Y si hace unos días se anunciaba la salida de Jeff Holden, jefe de producto de Uber, justo después de la presentación de su proyecto a futuro, los coches voladores, ahora llega el turno a la directora de marca: Bozoma Saint John.

Solo ha durado unos doce meses en la compañía de transporte. Directamente de la dirección de marketing de Apple, Bozoma llegó para limpiar la marca de una de las compañías más controvertidas del panorama tecnológico internacional. Ahora, la directiva deja su puesto para cambiar a Endeavor, también como directora de marketing.

Originaria de la era de Kalanick, la directiva se enfrentó a uno de los momentos más complejos en lo que a imagen se refiere en la tecnológica. Salpicada por los escándalos sexuales denunciados por Susan Fowler, tanto dentro como fuera de sus oficinas, los problemas de una directiva más inclinada a llamar la atención que a tomar las riendas de una de las compañías mejor valoradas de la historia de las tecnológicas, las cuestiones legales en cuanto a espionaje y protección de datos de los usuarios, además de sus enfrentamientos con normativas y taxistas en cada geografía dibujaban una tarea muy complicada para aquel que ocupase el puesto. La misión de Bozoma se antojaba difícil, añadiendo el hecho de que en el momento de aceptar su cargo, el puesto de Kalanick no corría peligro. Semanas después, y tras una compleja junta de accionistas, el futuro de Uber pasaba por dejar atrás al fundador de la compañía y dar entrada a una cara mucho más amable que, entre otras cosas, pusiese de su parte en la ardua tarea de la directora de marca. Poco tiempo después, Dara Khosrowshah, el elegido para ocupar el cargo de CEO, ya dibujaba un futuro diferente para la marca.

En cualquier caso, Bezoma deja una compañía que ha mejorado sensiblemente en lo que a cultura corporativa respecta. Ya en abril de este año, Uber presentaba su informe sobre igualdad, el segundo después del escándalo de Susan Fowler, y lo datos mejoraban sensiblemente respecto al primero. Un 1,9% de mujeres más respecto al año pasado, algunas de ellas en puestos de liderazgo. Ni que decir tiene que la marcha de Bezoma supone una caída en estas cifras. De origen afroamericano (solo el 0,7% en la compañía) y mujer, la directiva cumplía con uno de los deseos a futuro de la compañía. Y es precisamente este trabajo de inclusión y diversidad el que Bezoma llevará a cabo en su nuevo puesto en Endeavor.