Para muchos quizá haya pasado desapercibido, pero la WWDC 2018 ha supuesto un importante paso adelante en un campo inusual para el mundo tecnológico: el de la igualdad de género.

En proporción al total, la empresa norteamericana subió al escenario a más mujeres que en cualquier otra edición del evento. Concretamente, la proporción hombres / mujeres fue del 50%, algo que muchas otras empresas del sector no pueden decir de sus respectivas conferencias anuales.

Seis mujeres y seis hombres. Así se ha repartido el escenario de la WWDC 2018.

El importante paso, sin embargo, es sólo el primero en un largo camino que ha de recorrer toda la industria tecnológica. Ninguna de las mujeres subidas al escenario forma parte del equipo directivo de Apple. Y todas ellas protagonizaron papeles secundarios (o de menor relevancia) a lo largo de la conferencia. Mientras tanto, los hombres fueron los que comunicaron los grandes anuncios al público asistente.

También se echó en falta una mayor diversidad étnica en el escenario. Ese es considerado otro de los grandes retos que la industria tecnológica, en su búsqueda por la diversidad, debe solventar en futuros eventos.

La visibilidad de la mujer, imprescindible para aumentar su presencia en el sector

No es ningún secreto que la mujer, por desgracia, tiene una presencia minoritaria en las profesiones STEM. Parte del problema nace, por desgracia, en la fase educativa, en los estereotipos impuestos por la sociedad y en la falta de iconos afines en profesiones tecnológicas y científicas.

Esto último, al igual que en muchos otros ámbitos, juega un papel fundamental en la estimulación y el interés por la profesión. Que grandes empresas tecnológicas sitúen a mujeres en puestos directivos y les otorguen visibilidad es, por lo tanto, una sana forma de cambiar el paradigma actual.