La inteligencia artificial (IA) es una de las tecnologías más prometedoras y con muchas mejores por delante. El Gobierno de los Estados Unidos lo sabe y, por ello, es una de sus más grandes apuestas en estrategias militares. Una en particular es encontrar los misiles nucleares ocultos de otros países.

De acuerdo con más de media docena de fuentes, incluyendo funcionarios estadounidenses, que hablaron con Reuters bajo condición de anonimato por tratarse de una investigación clasificada, el Pentágono planea aumentar el presupuesto destinado al desarrollo de IA que ayude a anticipar el lanzamiento de misiles nucleares, así como a rastrear y dirigir lanzadores móviles en otros lugares.

De hecho, según estas fuentes, la Administración de Donald Trump ha propuesto más que triplicar los fondos en el presupuesto del próximo año a 83 millones de dólares para solo uno de los programas de misiles dirigidos por IA. Una de las personas familiarizadas con estos programas señaló que incluso hay un proyecto piloto enfocado exclusivamente en Corea del Norte.

La estrategia no es de extrañarse, pues la nueva "Guerra Fría" es la carrera tecnológica que se está suscitando entre países como Rusia, China, Estados Unidos y, precisamente, Corea del Norte. Con esto, hace total sentido que la Administración de Trump decidiera cancelar la única misión de exploración de la Luna de la NASA presuntamente por una falta de presupuesto.

Según las fuentes, el programa estadounidense ha pasado desapercibido puesto que no se ha informado mucho al respecto y son pocos los detalles que están a disposición del público. Sin embargo, los funcionarios que hablaron bajo anonimato aseguran que hay varios programas clasificados actualmente en marcha para explorar cómo desarrollar sistemas impulsados ​​por IA. El pretexto es obviamente proteger mejor a Estados Unidos contra un potencial ataque con misiles nucleares.

Con esto, apuntan las fuentes, el Pentágono está buscando desarrollar sistemas informáticos capaces de pensar por sí mismos, que puedan analizar grandes cantidades de datos, como imágenes satelitales, a una velocidad y precisión mayor que la capacidad humana.

De esta manera, los militares estadounidenses podrían buscar señales de preparativos para el lanzamiento de un misil. Esa información, o más bien evidencia, le serviría al Gobierno para encontrar opciones diplomáticas. Asimismo, en el caso de un ataque inminente, tendrían más tiempo para intentar destruirlos antes de que sean lanzados, o bien, interceptarlos.

En los últimos meses, el Pentágono también ha causado polémica por el llamado Proyecto Maven, en el que Google y otras empresas tecnológicas colaboran en el desarrollo de un sistema basado en IA pero, en este caso, aplicado a drones como método de identificación y vigilancia. Tras las protestas de diversos empleados de la compañía de Mountain View, el gigante tecnológico ha decidido que no renovará su actual contrato con el Departamento de Defensa de los Estados Unidos, por lo que su participación en este proyecto concluirá en 2019.