En esta época del año, dos son los terminales más esperados. Por una parte tenemos a Apple, a la cual queremos ver iterar su iPhone X, y sobre todo, ver si se acercar al liderato perdido de la función más aclamada tradicionalmente en los iPhone, su cámara. Por otra parte tenemos a los Google Pixel 3, con los que la compañía de Redmond tiene que reforzar su apuesta por el software y dejar atrás debilidades como las pantallas OLED de baja calidad.

Valorados estos últimos como los reyes casi sin discusión de la fotografía móvil, los usuarios se preguntaban a qué nivel llegarían si añadían un segundo sensor trasero a sus sistema de cámara. La respuesta es que no habrá posibilidad de comprobarlo, al menos en 2018, pues todas las filtraciones apuntan a que el único lugar donde habrá novedades significativas será en el frontal, donde tanto el Google Pixel 3 como el Google Pixel 3 XL sí contarán con dos cámaras.

En la mejor filtración hasta la fecha, que llega de la mano de OnLeaks, el mayor filtrador de renders hechos a partir de modelos CAD de la industria, pueden observarse esos detalles y otros como que el Pixel 3 pequeño cambiará su diseño dejando atrás esos marcos tan de 2013 que tenía el Pixel 2 para pasar a otros más cercanos a los del Samsung Galaxy S8, aunque recordando más a terminales económicos como los Honor o los Xiaomi. La pantalla sería de 5,4 pulgadas con proporción 18:9.

La otra gran sorpresa llega en el Google Pixel 3 XL, que contará con un panel de 6,2 pulgadas, y con un ratio más alargado, 19:9. Sin embargo, lo más relevante es que Google, tal y como dedujimos con el soporte en Android P, el terminal contará con un pronunciado notch en la parte superior que alojará dos cámaras y el altavoz.

Resulta curiosa la elección de la doble cámara delantera en lugar de haberlas situado en la trasera, pues el modo retrato en selfies ya funcionaba perfectamente con una sola cámara. Eso lleva a pensar en que quizá, además de ese cometido en el frontal, también sean protagonistas en desbloqueo facial, aportando más seguridad de la que hemos visto hasta ahora con soluciones alejadas del reconocimiento 3D de Face ID en el iPhone.

Por lo demás, podemos esperar lo mejor de lo mejor. El doble altavoz frontal se mantiene, y el conjunto será potenciado por el alabado y ubicuo Snapdragon 845, que en esta ocasión estaría acompañado de 6 GB de RAM, suficientes para las necesidades más altas en 2018, a diferencia de los 4 GB de RAM de los Pixel anteriores, que con frecuencia producían recargas con multitarea intensiva.

Si alguien esperaba el regreso del jack de audio, no hay ni rastro de él. Es lo que toca asumir en la nueva era. Para ver si todo esto es real, que viniendo de quien viene tiene todas las posibilidades, habrá que esperar con casi toda probabilidad a octubre, fecha en que Google tradicionalmente presenta nuevo hardware.