Un frotis en el interior de la mejilla o un poco de saliva para enviar al laboratorio y conocer un poco más sobre nuestro ADN. Esta es la nueva moda en Estados Unidos, donde ya se comercializan desde hace varios años diversas pruebas genéticas para ver la predisposición a una determinada enfermedad o trastorno, saber el origen de nuestra familia o conocer supuestamente la dieta que uno debería seguir e, incluso, el deporte que debería practicar.

Pero ¿podemos confirmar en estas pruebas? La fiabilidad de los test de ADN comerciales ha sido puesta en entredicho por el periodista Phil Rogers, su labrador retriever Bailey y el programa Investigates de la NBC 5.

Aunque desde el principio los expertos han pedido que los resultados se tomen con cautela, sobre todo las relacionadas con la predisposición a determinadas enfermedades genéticas, una de las empresas ni siquiera sabía distinguir entre el ADN humano y el de un perro.

¿Qué resultados arrojaron los test de ADN?

La redacción de NBC 5 Investigates pagó varios tests para averiguar de dónde procedía la familia de Rogers y los resultados fueron distintos. El periodista podía venir de Irlanda, Escocia y Gales o del norte y oeste de Europa según la marca del test.

Para los expertos de la empresa My Heritage DNA la diferencia puede estar en el software utilizado para el análisis, es decir, “los algoritmos con los que las empresas construyen las bases de datos étnicas”, señala Rafi Mendelsohn de dicha empresa.

La diferencia en los enfoques puede ser la clave, como también explica Ancestry.com: "Confiamos en la ciencia y las metodologías que conducen a los conocimientos que brindamos a los clientes, y nos esforzamos por explicar la incertidumbre inherente a los enfoques estadísticos en nuestro sitio web", explica la compañía a NBC 5 Investigates.

Otras compañías, como Home DNA y My DNA, en vez de decir a sus clientes de dónde provienen sus marcadores genéticos lo que hace es decirles a quienes se realizan el test dónde aparecen esos marcadores en el mundo hoy. Entre los resultado, bastante similares, se encuentran países como Irlanda, Austria o Perú.

Los resultados de Bailey

El segundo objetivo del periodista fue enviar material genético de su mascota para ver qué empresas eran capaces de determinar que no se trataba de un ser humano. Evidentemente Bailey no es como el resto de los clientes que se someten a este tipo de test de ADN. Ella es un labrador retriever y, aunque la mayoría de compañía arrojaron errores al intentar analizar las muestras, hubo una que trató de desentrañar su ADN como si fuera el de un humano. ¿Qué dice de ella su test en Orig3n DNA?

Orig3n DNA ofrecía una prueba de “superhéroe” para determinar la fuerza, inteligencia y velocidad, según recoge la NBC 5, pese a la falta de evidencia científica. La compañía, que ofrece los kits para realizar el test de ADN en casa por tan solo 29 dólares frente a otras que se encuentran en rangos de 200 a 2.000 euros, envió un informe de siete páginas hablando de que la fuerza muscular de esta perra sería genial para deportes con movimientos rápidos como el boxeo y el baloncesto y que su corazón está muy bien preparado para ser ciclista o para carreras de larga duración, sin lograr determinar que en realidad se trataba de un animal de compañía y no de un ser humano.

Orig3n DNA ya ha dicho que introducirá nuevos controles para evitar que se vuelvan a producir este tipo de errores y que si se ha dado es porque “no anticipamos que alguien envíe una muestra no humana a nuestro laboratorio de genética”, como explican a la NBC 5 después de que la cadena comentase los resultados genéticos de Bailey.

No jugar con la salud

Saber de dónde provienen los antepasados de uno puede ser hasta entretenido, pero las pruebas más serias, como las relacionadas con la salud, no se deberían de dejar en manos de estos kits comerciales: “No las encuentro particularmente útiles y en algunos casos pueden ser hasta dañinas”, señala Jessica Stoll, consejera genética de la Universidad de Hospitales de Chicago. "La mayoría de las pruebas genéticas siguen siendo un área gris y siempre existe la posibilidad de resultados inciertos", comenta Stoll.

En el caso de las posibles enfermedades o la evolución de estas siempre es mejor dejarlo en manos de expertos ya que los marcadores genéticos por sí solos no cuentan toda la historia, “debemos basarnos en su historial médico personal y familiar”, sentenció Stoll. Esto se debe a que una persona puede estar predispuesta genéticamente, pero que por motivos ambientales, por ejemplo, no la desarrolle. De ahí que los expertos consideren que este tipo de pruebas comerciales no sean lo suficientemente fiables.