La subida de precios en las plataformas con opción de suscripción comienza a ser algo habitual en los últimos tiempos, con Netflix habiéndolo hecho ya y Amazon encontrándose de manera probable a las puertas de ello en España (ya lo ha hecho también en Estados Unidos), Spotify era también foco de muchas miradas. Finalmente, hace unos días, el servicio de música en streaming anunció que incrementaría los precios en un 10 por ciento de manera experimental en Noruega a partir del mes en curso.

Sería un movimiento que, pese a la impopularidad que podría provocar, ayudaría a Spotify a sacar un partido aún mayor de los usuarios de pago, la principal fuente de ingresos de la compañía. Ayer fueron presentados sus primeros resultados trimestrales desde que comenzara a cotizar en bolsa, que nuevamente evidenciaron la dependencia masiva de las suscripciones a la hora de generar ingresos. De los 1.139 millones de euros que generó la plataforma en este comienzo de año, un 91 por ciento ha procedido de las diferentes suscripciones premium, quedando reducidos a un 9% los ingresos por usuarios que cuentan con publicidad en el servicio.

No habrá que pagar más –de momento–

Daniel Ek, CEO de Spotify, confirmó ayer en la conferencia realizada tras la presentación de resultados que subir el precio de las suscripciones de pago no es una de las prioridades de la plataforma en un futuro cercano. Los usuarios de de cualquiera de las modalidades premium que ofrece la compañía en este momento, ya sea individual, familiar o de estudiante, pueden esperar que el precio mensual que pagan en la actualidad se mantenga inalterado durante los próximos meses.

Una de las razones por las que Spotify no se esté planteando una subida inmediata de precio para conseguir hacer más dinero quizá sea la intención de esperar a tener datos acerca del funcionamiento de la mejorada versión gratuita del servicio. Con ella la plataforma espera captar un mayor número de usuarios que permitirá, eventualmente, convertir parte de ellos al servicio de suscripción e incidir en esa parte del negocio en la que se generan la mayor parte de los ingresos.

La compañía cuenta, por ahora, con un total de 170 millones de usuarios mensuales activos, de los cuales 75 millones pagan por el servicio y 99 millones hacen uso de la opción gratuita. No obstante, y a pesar de que supone un crecimiento del 45 por ciento en lo que a usuarios premium se refiere respecto al mismo periodo del año anterior, Spotify sigue sin conseguir transformar los buenos resultados en rentabilidad.