Nadie valora la privacidad. No al menos lo suficiente como para penalizar a Facebook tras el gravísimo escándalo de Cambridge Analytica, una empresa de análisis de datos que, aprovechando la inocencia y falta de control de la plataforma de Zuckerberg, recopiló datos de millones de personas y los vendió a partidos políticos y empresas que, posteriormente, los utilizaron para influir en las decisiones y opiniones del público.

¿Aumentará el impacto de Cambridge Analytica el próximo trimestre? Probablemente no.En los últimos resultados financieros, Mark Zuckerberg y su equipo directivo anunciaron un crecimiento sustancial de los usuarios activos diarios. Concretamente fue de 49 millones de personas, un 3,4% más que el trimestre previo, cuando el crecimiento QoQ (trimestre a trimestre) fue del 2,4%.

Estados Unidos y Europa, las dos regiones más afectadas por el análisis de datos de Cambridge Analytica (utilizado para favorecer la campaña pro-Brexit y pro-Trump), también han registrado un crecimiento de usuarios activos. En el caso de Europa, el aumento fue de 5 millones respecto al trimestre previo; en el caso de Estados Unidos, de 1 millón.

Durante las últimas semanas, tanto el Senado como el Congreso estadounidense llamaron a declarar a Mark Zuckerberg, CEO y fundador de Facebook. En Europa se repitieron movimientos similares por parte de la Unión Europea, aunque la repercusión mediática ha sido notablemente menor.

Para la empresa norteamericana, el caso ha supuesto un antes y un después en su historia. Su acción ha caído un 14% respecto a los 185,09 dólares que cotizaba el 16 de marzo, e incluso llegó a desplomarse un 18% en el periodo intermedio. El daño institucional y reputacional, a ojos de inversores y reguladores, ha sido mayúsculo.

Sin embargo, los usuarios de las plataformas facebookienses han seguido operando como si nada hubiera ocurrido. La compañía se ha visto envuelta en un escándalo sin precedentes, pero eso no ha ahuyentado a nadie. De hecho, la masa de usuarios que mueve Facebook ahora es incluso mayor que antes.

Haciendo una analogía con el sector bancario, Facebook se podría considerar una de esas empresas too big to fail. Se puede tambalear ante una mar picada, pero ni siquiera un golpe como el de Cambridge Analytica parece ser suficiente para afectar a su negocio real: el de los datos y la publicidad.

El peligroso hábito de entregar datos sin precaución

Tim Bennett/Unsplash

Según un estudio publicado por la consultora Deloitte en 2017, el 91% de los americanos aceptan los términos de uso de los servicios online sin ni siquiera leerlos. Y en el caso de los más jóvenes (18-34 años), la tasa ascendía hasta un alarmante 97%.

Al propio Mark Zuckerberg se le acusó, durante su comparecencia ante el Congreso, de no ofrecer unos términos de uso claros y sencillos. Sin embargo, esto va mucho más allá de Facebook y sus actividades. Empresas como Google, Microsoft e incluso Telefónica utilizan los datos de sus clientes para hacer negocio, y la mayoría de sus clientes no son conscientes realmente de lo que ocurre entre bambalinas. Estas empresas aseguran respetar las leyes de protección de datos —que, por cierto, cambian a partir del 25 de mayo en Europa— y otras regulaciones. Pero, ¿es eso suficiente?

La respuesta simple es un no. El mayor responsable de los datos personales es el propio usuario, y la falta de concienciación en torno al valor de la privacidad es, sin duda, uno de los mayores retos a los que la sociedad moderna tendrá que enfrentarse de ahora en adelante.