La que fuese directora de marketing para Google en España y Portugal, Laurence Fontinoy, y su par en eBay para las mismas regiones, Clelia Morales, tuvieron el valor de hacer algo que no muchos podrían: dejar su cómoda posición en unas de las empresas más poderosas del mundo. Aquellas que cuentan con algunas de las pruebas de entrada más duras y exigentes.

Entre la locura y el sinsentido, ambas mujeres decidieron seguir su camino laboral en el mundo del emprendimiento. Sin irse demasiado lejos de Google, Laurence y Clelia, decidieron formar parte de Campus Google en Madrid con una de las startups que más ha gustado a la organización desde su creación: Woom Fertility.

Dirigido a un sector muy concreto y relativamente nuevo: el femtech. «Con menos de 50 compañías compitiendo en el sector, lo que hacemos es dirigirnos a la salud de la mujer», explica Laurence. «Hacer que conozcan mejor su cuerpo, cuándo tienen la ventana fértil, qué probabilidades tienen de embarazo…», añade. Y no solo eso. Es común entender la salud de la mujer como un evento ligado a la reproducción, el objetivo sería extender esta idea también a la menopausia, y al día a día entendido como una realidad continua.

Tema tabú, incluso para los inversores

Este este momento, Woom ha cerrado dos rondas de financiación. La primera de ellas en 2016 con 160.000 euros y la segunda en 2017 sumando otros 480.000 euros. Con la participación de fondos como Seed Rocket, Gerard Olivé o Toro Ventures. Ahora mismo, explica Laurence, se encuentran a dos meses de cerrar su tercera ronda de financiación. Un millón de euros, cuenta a Hipertextual que contarán con el respaldo de un fondo de Silicon Valley, Business Angels en México y un importante inversor español del sector de la banca de inversión que, de momento explican, se mantiene de forma anónima.

A la espera de llegar a un nivel de beneficios a lo largo de 2019 y con dos vías de monetización viables, es la realidad es que Woom se encuentra en un nicho de mercado complejo y aún por desarrollarse. En este sentido, explica una de sus fundadoras, uno de los primeros baches que se encuentran es el de los propios inversores:

«La mayor parte del colectivo inversor es masculino y entienden que es un problema en la sociedad porque al final tienen conocidos que han pasado por problemas de fertilidad. También saben que por la escasez es un buen negocio en el que invertir, pero es un producto dirigido a la mujer. No es facil explicarlo y que entiendan la importancia de lo que hacemos. A veces es un reto y es más fácil cuando hay una mujer en el fondo».

Ahora bien, si para los inversores es tabú, ¿lo es para los propios usuarios? Laurence entiende que, efectivamente, sigue siendo un asunto problemático. Con más de 350.000 usuarias registradas y 40.000 participantes en la comunidad de usuarios, hablar de temas reproductivos solo se hace natural cuando estas mantienen el anonimato. La presencia en España, México y Colombia haría entender diferencias regionales. Sin embargo, analiza, «en todas los lugares se sigue viendo como un fracaso la idea de no poder tener hijos». Hablar estas cuestiones sigue siendo un bache importante para la sociedad femenina cuando, de hecho, entre el 20% y el 25% de la población encuentra algún problema para poder tener hijos.

Olvidemos esto: la reproducción no es solo cosa de mujeres

Y, un embargo, lo sigue siendo. Con un rol educativo, ayudado por médicos especializados en la materia, queda una pregunta abierta en todo este proceso: ¿dónde queda el par masculino en todo este proceso?

Woom estaba concebida, valga la redundancia, como una startup también para las parejas. Como parte del proceso y propietarias de un tercio del peso de los «problemas», la tradición suele dejarles fuera del juego. Desgraciadamente, este fue un proyecto fallido:

«Desgraciadamente es un proceso que sigue liderando la mujer, es ella la que busca información y se preocupa de entender todo. Por lo que, a través de ellas, pasamos contenido para el hombre. Si no, ellos no lo hacen. Nos gustaría tener la app para el chico, pero no nos funciona funciona ni a nosotras ni a la competencia».

Si hay algo cierto en todo esto es que la igualdad de género aún tiene muchas cosas pendientes en este campo.

La importancia de los datos

32 parámetros. Esos son los datos importante que necesita Woom para establecer los algoritmos aplicados a cada mujer: estilo de vida, costumbres, regularidad del ciclo… todos los datos son importantes para establecer la particularidad de cada fémina. Todo esto va dirigido a un segundo plano de contenido: deporte, vida sexual, vida y nutrición. No es lo mismo dirigirse a una mujer de 30 años, que a una de 40.

Pero todo, basado en datos. De hecho, es una de las vías de monetización a futuro de la compañía. La gran duda de muchas de las tecnológicas capaces de generar datos es saber qué hacer con ellos de forma posterior. Hacer estadísticas enfocadas a perfiles muy particulares, hacer entender a las mujeres con simples porcentajes las posibilidades que tienen a mano. Una forma de conexión con médicos y sanitarios.

A futuro, sin duda, datos globales muy interesantes para farmacéuticas y aseguradoras -ya interesadas en la información- y nuevas vías de monetización de un sector centrado al 100% en ese 50% de la población del mundo.

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