PlayStation 4 es la flamante líder de la presente generación de consolas pero, pese a una ventaja aparentemente inabarcable con respecto a la conferencia, sigue obcecada en no dar su brazo a torcer con respecto a ciertas opciones y servicios de cara al usuario. Igual que en su día se negaron a ofrecer el servicio EA Access (Origin Access en PC) en su plataforma o siguen sin apostar por medidas como los reembolsos en compras digitales o un servicio semejante al Early Access o Game Preview, el juego cruzado sigue sin calar en la plataforma. O, al menos, no con competidoras directas.

En este caso, e igual que ya ocurriera con importantes videojuegos con dicha característica como Minecraft o Rocket League, parece que Sony se opone a permitir el crossplay de Fortnite con otras plataformas y, más concretamente, Xbox One. El exitazo de Epic Games aumentará, con motivo del futuro lanzamiento en iOS, la posibilidad de que usuarios de distintas plataformas puedan jugar juntos pero parece que desde PlayStation no están muy contentos con permitir que su base de jugadores pueda compartir diversión con los de la consola de Microsoft.

O, al menos, así lo aseguran desde la propia compañía de Redmond y Epic Games, creadores del videojuego. Puede ser poco elegante, como otros tantos movimientos en la industria del videojuego, pero tras el tuit de un usuario dirigido a Phil Spencer interesándose en jugar contra usuarios de PS4 desde su Xbox One, el director de la división Xbox respondió con un escueto "Me 2" (Yo también) y, en esa línea, la cuenta oficial de Fortnite apostilló con un "Me 3". Así pues, la pelota parece estar en el tejado de Sony.

Es cierto que, ahí están las cifras, PlayStation parece no necesitar este tipo de movimientos pero sí que, permitiendo el juego cruzado con PC, evidencian un movimiento impropio de una compañía en su posición. Volvemos pues a la discusión que se generó tras el lanzamiento de Rocket League y la negación de la compañía nipona a permitir el crossplay con según qué plataformas. Entre ellas, lo has adivinado, Xbox One. Ahora, para ser justos, toca esperar a que la compañía se pronuncie.

La última vez que se generó esta polémica, desde PlayStation afirmaron que "exponer a una gran cantidad de niños a influencias externas que no puedan administrar o controlar" no entraba dentro de sus planes. Un argumento loable pero también un tanto tramposo puesto que han sido varios los videojuegos que han incorporado juego cruzado con otras plataformas, desde Street Fighter V hasta DC Universe Online. Es posible que el arrollador éxito de Fortnite pueda propiciar un cambio de posición pero, por el momento, parece que los jugadores de Xbox One y Playstation 4 tendrán que esperar para verse las caras.