Cuando uno piensa en Uber, generalmente la asociación más directa que suele hacerse es como sustitución del servicio de taxis tradicional, pues este es el enfoque que siempre ha mantenido la compañía. Sin embargo, ofrecer la posibilidad de ser llevado por un chófer de un punto a otro no parece ser el fin último que la compañía tiene a largo plazo. En lugar de esto, quieren hacer desaparecer la figura del conductor y, en última instancia, suprimir el particular.

Así lo expresó Dara Khosrowshahi en un evento de Goldman Sachs en San Francisco la semana pasada, tal y como recoge Business Insider, afirmando que el futuro de la movilidad en las ciudades pasa por el transporte compartido, una de las tendencias que más se está dejando ver por parte de varias empresas enfocadas en los vehículos autónomos. Este último es el otro gran componente que irá adquiriendo cada vez más peso en Uber, que quiere construir su propia flota de vehículos sin necesidad de conductor.

"No queremos que compréis coches. Queremos que utilicéis transporte compartido", comentaba Khosrowshahi. Y es que eliminar la figura del conductor permitiría a Uber abaratar los precios para igualarlos en mayor medida al gasto que podría suponer el mismo viaje realizado con un vehículo particular, evitando así a muchas personas la necesidad de comprar un coche propio y mantenerlo. La reducción de precio respecto a un viaje estándar con el actual modelo de servicio bajo demanda con chófer podría ser de hasta el 80 por ciento, dando lugar a un nuevo paradigma que podría estar más cerca de lo que pensamos.

No están solos

Uber, por supuesto, no es la única empresa que tiene intención de establecer un servicio de transporte de estas características. Waymo ya ha obtenido los permisos necesarios para comenzar a dar los primeros pasos en este sentido y otros fabricantes como Volkswagen o Mobileye trabajan mano a mano con startups y compañías especializadas en sistemas de conducción autónoma en vistas a desarrollar su propia flotilla de vehículos sin conductor.

El sector de la automoción se encamina hacia lo autónomo de manera irrefrenable, algo que también hemos visto con propuestas que en la actualidad parecen todavía lejanas, como el Toyota e-Palette o el Nuro R-1, pero que sin duda terminarán por llegar. Reducir el tráfico de vehículos particulares es la gran asignatura pendiente para las grandes áreas urbanas, y qué duda cabe de que el transporte compartido puede ayudar a conseguirlo.