Waymo da un paso más allá en el desarrollo de los automóviles sin conductor. La filial de coches autónomos de Alphabet está preparando un servicio de transporte privado pero con coches que cuenten con tecnología autónoma.

El fabricante iniciaría su servicio en la ciudad de Arizona, después de que las autoridades aprobaran que Waymo opere como una empresa de redes de transporte, informó Quartz. La compañía ha estado probando camionetas autónomas Chrysler Pacifica en el estado de Phoenix y ofrecía viajes gratuitos para que se probara la tecnología.

Sin embargo, desde que el departamento de transporte estatal confirmara el pasado 24 de enero que Waymo tiene el permiso para operar, estos viajes tendrán un precio y se pedirán a través de una aplicación. La compañía señaló que no han especificado aún las tarifas por trayecto.

El servicio por el que la filial de Alphabet está apostando es como el de Uber y Lyft pero, en este caso, se haría historia al ofrecer y comercializar viajes en vehículos autónomos. Este permiso es un paso adelante en los planes de Waymo para llevar a cabo servicio de transporte privado en el estado de Phoenix. "A medida que continuamos probando nuestra flota de vehículos en Phoenix, estamos dando todos los pasos necesarios para lanzar nuestro servicio comercial este año".

En un futuro, la filial de Alphabet planea llevar su servicio más allá de Arizona, aunque no se han dado más detalles al respecto.

El movimiento de Waymo hace realidad el mayor temor para Uber: la compañía no solamente está desarrollando su propia tecnología con la intención de crear sus automóviles, sino que pretende llevar a cabo su servicio de transporte privado para poner en práctica sus innovaciones en el sector automotriz. Uber decidió apostar por la tecnología autónoma pero un accidente en Arizona puso en el punto de mira su sistema y el proyecto fue suspendido temporalmente.

Una noticia tan buena para Waymo puede suponer, sin embargo, que se vuelven a tensar las cuerdas en su relación con Uber. Después de un año de litigio, se puso fin al escándalo que enfrentaba a las dos empresas por un presunto robo de tecnología autónoma por parte del servicio de transporte liderado por Dara Khosrowshahi.

Tres días antes del juicio, el CEO de Uber anunció que se había llegado a un acuerdo entre ambas compañías y destacó que "si bien Alphabet y Uber son competidores dentro de un sector muy complejo, también son socios en la misión del poder de la tecnología para mejorar el futuro de las personas".