Uber Technologies Inc. ha anunciado la suspensión de su programa de coches autónomos después de que uno de sus vehículos chocara contra otro en Tempe, Arizona (Estados Unidos), según informa Reuters. El accidente ocurrió cuando un segundo vehículo no cedió el paso al coche autónomo de Uber, un modelo Volvo XC90 que terminó volcando de lado.

El suceso no dejó heridos de gravedad, de acuerdo con la información facilitada por la compañía. La Policía de Tempe (Arizona) comentó que la responsabilidad del incidente no había sido del coche autónomo de Uber, según informa The Wall Street Journal. Dentro del vehículo viajaban en ese momento dos personas en la parte delantera, mientras que la parte de atrás estaba vacía. Como respuesta al accidente, Uber ha confirmado la suspensión del programa de coches autónomos en Arizona, Pittsburgh y San Francisco hasta esclarecer qué había ocurrido realmente.

En declaraciones recogidas por Reuters, un portavoz de la empresa explicó que estaban investigando las causas del accidente. Pittsburgh fue la primera ciudad donde Uber llevó a cabo su proyecto piloto de sus vehículos, para probar sus coches sin conductor posteriormente en California, a pesar de no contar con la autorización necesaria. Al no haber solicitado los permisos requeridos, el Gobierno de California amenazó con multar a la empresa. El aviso de las autoridades llegó poco después de que se publicase un vídeo viral en redes sociales, donde se veía cómo un vehículo sin conductor de Uber se saltaba un semáforo en rojo.

Fue entonces cuando Uber decidió suspender su servicio temporal en este estado y trasladarlo a Arizona. El gobernador de esta región explicó que recibirían a los coches autónomos con "los brazos abiertos". El accidente ocurrido ahora en Arizona obliga de nuevo a la empresa a pausar su programa de vehículos con esta tecnología, un problema que también sufrieron en el pasado Tesla o Google. Sucesos de este tipo reafirman la necesidad de repensar la seguridad del coche autónomo, según expertos del sector.