Twitch es la plataforma reina del streaming de videojuegos en la actualidad (sin visos de que nadie pueda plantarle cara) y reúne a millones de personas todos los días. Uno de sus grandes valores, como ellos mismos destacan, es el de ser un lugar de reunión idóneo para los miles de comunidades que, en torno a los distintos streamers, se han formado durante los últimos años. Y, dentro del marco de red social, es importante contar con unas políticas que aseguren la seguridad y el bienestar de sus integrantes.

Hoy, en un post oficial publicado hace unos minutos, Twitch ha hecho oficial una actualización y mejora de alguna de sus políticas con el fin de "reaccionar más rápido y mejor a las necesidades y peticiones de la comunidad". En este caso, centrándose en los problemas nacidos a raíz de la expansión del contenido permitido en la plataforma más allá de los videojuegos, incluyendo juegos de mesa, actividades creativas como la pintura o la cocina, o casi cualquier actividad (menos dormir y realizar actos sexuales) del día a día.

Más concretamente, los esfuerzos de la compañía americana van orientados a reforzar y mejorar las políticas en contra del acoso y el odio, sancionando con baneos cualquier tipo de muestra o indicio de alguna de estas conductas, incluso el uso de palabras o expresiones concretas (recordando polémicas como la de PewDiePie). De hecho, afirman que si este tipo de comportamiento se da fuera de Twitch pero guardan relación con la plataforma (acoso u odio a o por usuarios de la plataforma) también tomarán cartas en el asunto.

Por otro lado, el contenido sexual centra la otra mitad de las reformas: Twitch afirma que "actualizarán sus métodos de moderación para revisar las conductas en su totalidad y evaluar si se busca ser sugerente o provocativo en lo sexual". Más allá de lo explícito, afirman, también se tendrá en cuenta "el título del streaming, los ángulos de cámara, los emojis usados, la vestimenta, el decorado o la interacción con el chat".

La compañía, en posts independientes, ha listado y detallado de forma pormenorizada, todas y cada una de las modificaciones y adiciones en sus políticas respecto a los problemas de odio y acoso y de contenido sexual.