Nokia presentó durante el día de ayer cinco teléfonos, entre los que se encuentran el Nokia 7 Plus, el Nokia 6, el Nokia 1 y el Nokia 8110, cada uno atendiendo a una propuesta de mercado diferente con la que Nokia quiere convencer a todo tipo de perfiles, sin importar cuáles sean sus gustos y preferencias. Encabeza la línea el Nokia 8 Sirocco, el sucesor del anterior con la misma numeración pero que llega con un aspecto renovado que, lamentablemente, podía haber sido más acertado.

Lo primero que llama la atención del Nokia 8 Sirocco cuando lo ves es su morfología achatada, distante del formato típico que tan frecuente es ver hoy en día en la gran mayoría de terminales; lo segundo, ya en mano, sus bordes afilados, producto de un biselado bastante acentuado tanto el frontal como en la parte trasera del terminal. Dotar de curvas a los teléfonos es algo que ya hemos visto varias veces en Samsung, pero que también ha recibido muchas críticas por parte de aquellos a los que no les convence el formato. Con el Sirocco esto se ve acentuado, como decía, porque la curva se encuentra presente de manera doble, creando un punto de convergencia que resulta incómodo en su agarre.

Indiferencia ante un terminal que debía sorprender

La pantalla, OLED 2K de 5,5 pulgadas, a priori, muestra unos tonos más azulados en estos bordes redondeados de lo que encontramos en otros gama alta, como el también reciente Galaxy S9. A pesar de eso, el resto de la superficie del panel (siempre y cuando se contemple de manera frontal) ofrece unos colores vivos sin llegar a saturarse y es correcta en términos generales. El uso a una mano, tanto por el formato de pantalla como por el mencionado aspecto agresivo de los marcos, no es especialmente agradable. Esto sorprende porque habría sido fácilmente evitable eliminando la curva del cristal trasero.

En cuanto al rendimiento, sí es cierto que monta el Snapdragon 835 de Qualcomm y que podía haber incluido el 845 de haber querido –especialmente en este rango de precio– pero no lo es menos que los problemas de rendimiento van a ser prácticamente nulos en este smartphone. Esto se verá propiciado, en parte, por la inclusión de Android One, toda una novedad en un teléfono enfocado a este segmento.

En general, el Nokia 8 Sirocco no es capaz ni de generar gran sorpresa, más allá de su peculiar diseño, ni de convencer, puesto que son demasiados los cabos que parecen faltar por atar como para que esto pueda ser así. Habrá que esperar a poder probarlo en profundidad y realizar el análisis completo, pero desde luego la marca deberá dar más de sí misma si quiere hacerse un hueco importante en la parte alta del mercado.