Si algo no falta en la gama media, eso son smartphones de diferentes marcas (incluso de la misma) que compiten entre sí por llevarse una parte del sector más jugoso del mercado. Cada fabricante con su propia visión, aunque contando todos con notables similitudes, intentan aportar lo máximo por el menor precio posible. Nokia lo intenta ahora con el Nokia 6, un dispositivo que tiene al Android puro como principal argumento de venta frente a otras marcas.

El Nokia 6 llega en este MWC 2018 con el firme propósito de repetir todo lo bueno que tenía el anterior modelo y, a ser posible, mejorarlo con características que lo hagan aún más atractivo. Nada como la gama media para medir la capacidad de un fabricante para dar lo mejor de sí mismo, aunque sea con un concepto revisitado y no desarrollado desde cero.

Más rápido, mejor

El nuevo Nokia 6 cuenta con una velocidad un 60 por ciento superior a su predecesor, algo realmente bueno pero también bastante preocupante, según por dónde se mire. Viene también con un diseño industrial mejorado, donde el aluminio de las series 6.000 es protagonista, junto con proceso de anodizado de 11 horas.

En cuanto a las especificaciones, poca sorpresa en el apartado de la cámara, donde ya es tradición la óptica ZEISS, que tan buenos resultados ha dado. Está comandado por un Snapdragon 630 de Qualcomm, más que suficiente para el segmento al que está enfocado. Junto con Android One, poco más se puede pedir.

Estará diposnible en tres combinacione diferentes, a saber: Negro/Acero, Blanco/Hierro y Azul/Oro. Llegará al mercado a principios de abril con un precio de venta de 279 euros, en la línea de lo que hemos estado viendo recientemente.