En tecnología, el término tic-toc se utiliza para definir el ciclo de lanzamientos y desarrollo de producto dentro de una misma familia. El tic representa la renovación conceptual y estética; el toc, en cambio, representa la renovación interna y potencial. Mientras que en la primera fase del ciclo se construyen y actualizan los fundamentos del producto, en la segunda se exprimen las ideas y se perfeccionan los conceptos ya desarrollados. Tic y toc.

Samsung, al igual que otras tecnológicas de gran calibre, hace uso de esta filosofía en la gama de productos Galaxy. El año pasado, con el S8, vivimos un notorio rediseño y varios avances en los fundamentos del producto (como Bixby). En 2018, con el nuevo Galaxy S9, toca vivir la segunda mitad de la historia: el año del toc.

Refinando lo refinado

Como bien marca el ciclo, el Galaxy S9 apenas presenta cambios estéticos. Samsung ha reducido ligeramente los marcos del frontal a la par que reubica algunos elementos de la región superior. También introduce un nuevo color rosado que busca atraer a un determinado segmento de su público tecnológico. La decisión tiene una razón detrás: es el color del año según Pantone. Y Samsung ha querido subirse a la ola.

El único cambio notable es la ubicación del lector de huellas dactilares, que pasa, por fin, a encontrarse en el centro del dispositivo. Está justo debajo de la cámara principal, un lugar mucho más propicio y accesible a la mano. Atrás quedan los días en los que casi sufres una fractura de la falange mientras intentabas desbloquear tu teléfono Samsung.

Pequeñas mejoras aquí y allá a una base (la del S8) que ya era realmente sólida.

La pantalla del teléfono tampoco presenta grandes mejoras prestacionales. Mantiene el mismo formato alargado, la tecnología SuperAMOLED y la resolución QuadHD+. Los tamaños también se repiten: 5,8 pulgadas para el modelo estándar y 6,2 pulgadas para el Galaxy S9+.

En el interior del teléfono, Samsung se ha limitado a mejorar el procesador principal e incrementar las cantidades de memoria. Pasamos a un Exynos 9810 con 4 GB de memoria RAM en el modelo estándar y 6 GB en el modelo Plus. Habrá versiones de 64 GB, 128 GB y 256 GB de almacenamiento interno, y se respeta la tarjeta microSD.

La batería conserva la misma capacidad que en los modelos previos: 3.000 mAh en el S9 y 3.500 en el S9+. No obstante, la mejor gestión energética realizada por el nuevo procesador podría tener un impacto positivo en la autonomía global del teléfono.

El sonido del Galaxy S9 ha sufrido una notoria mejora, y ahora emite sonido estéreo con la tecnología Dolby Atmos. Para mejorar la calidad del audio, además, Samsung ha recurrido al equipo de ingeniería de AKG para refinar y ecualizar correctamente el sistema. El resultado final es muy positivo.

La estrella absoluta

Samsung ha hecho un gran énfasis en el apartado fotográfico del Galaxy S9. Sus ingenieros aseguran una notoria mejora respecto al modelo anterior, especialmente en condiciones lumínicas adversas, donde el nuevo conjunto de sensores y lentes promete brillar. En pocos puntos:

  • Mejor procesamiento de imagen. El nuevo algoritmo toma hasta 12 capturas al mismo tiempo y las combina para reducir el ruido total de la imagen. Según Samsung, esta técnica reduce en un 30% el ruido de la captura.

  • Más luz gracias a la mayor apertura. La lente del Galaxy S9 tiene una apertura máxima de f/1.5, lo que permite captar mucha más luz en entornos de iluminación adversa.

  • Apertura variable. A diferencia de la gran mayoría de teléfonos móviles, el S9 monta una lente con apertura variable entre f/1.5 y f/2.4. El movimiento es mecánico, y otorga un extra de versatilidad a los fotógrafos más creativos.

  • Doble cámara para el modelo plus. El Galaxy S9+, a diferencia del modelo estándar, cuenta con una segunda cámara de prestaciones similares (12 megapixeles y estabilización óptica de imagen). Esta segunda cámara, eso sí, tiene una lente fija de f/2.4. Gracias a ella puede tomar fotografías en "modo retrato" y hacer un zoom doble sin pérdida de calidad.

  • Modo retrato en el selfie. Hereda la tecnología del Galaxy A8 y permite tomar fotografías en modo retrato con la cámara frontal. Nada revolucionario.

  • ¿Cuán notoria es la mejoría en fotografía nocturna? En una demostración privada, Samsung mostró a Hipertextual una serie de fotografías nocturnas en las que el nivel de detalle y luz era incluso superior al de la escena original. El positivismo, no obstante, hay que tomarlo con pinzas.

La vida en cámara (super) lenta

Junto con las mejores prestaciones en condiciones lumínicas adversas, la cámara del Galaxy S9 estrena grabación en cámara super lenta. Alcanza hasta 960 FPS, y equipara lo que ya ofrecía el Xperia XZ1 desde el pasado año.

Los resultados son realmente atractivos, y la implementación del sistema es mucho mejor que la que hizo Sony en su momento. El teléfono detecta automáticamente cualquier movimiento y captura de forma autónoma a 960 FPS la parte más dramática del vídeo.

Una vez capturado, el usuario puede establecer este vídeo en cámara superlenta como su fondo de pantalla. También puede generar un GIF y compartirlo a través de las aplicaciones de mensajería más populares.

La cutrez del animoji

Solo hay una palabra para describir los emoticonos animados (ala animoji) del Galaxy S9: cutres. No reconocen muchos gestos faciales, las texturas de los emoticonos son bastante mediocres y el nombre "AR Emoji" es lo menos atractivo y comercial que Samsung ha hecho en cinco años.

Esta característica nació como una evidente respuesta a los emoticonos animados de Apple, pero su implementación ha sido bastante decepcionante. Quizá la situación mejore en las unidades finales de producción, aunque diría que es bastante improbable.

Bixby sigue sin vida

Bixby, el asistente virtual de Samsung, repite en el reparto de esta función. Cuenta con un botón dedicado, y ahora es capaz, entre otras cosas, de ofrecer información calórica de alimentos. Basta apuntar con la cámara hacia el alimento para que Bixby muestre en pantalla toda la información relativa al mismo.

¿El problema? Que Bixby sigue inmerso en esa dinámica de "quiero-y-no-puedo" que empaña un producto prácticamente redondo. No ofrece ninguna prestación revolucionaria y su abanico de idiomas es bastante escueto.

Las dudas sobre DeX

El sistema docking de DeX vuelve a repetir en el Galaxy S9. Basta conectar el teléfono a la estación base para convertirlo, en cuestión de segundos, en un ordenador de sobremesa plenamente funcional.

Las dos únicas novedades relevantes en torno a DeX son el soporte de múltiples resoluciones y el formato de la nueva base, que mantiene el teléfono en horizontal y permite usarlo como touchpad o teclado virtual mientras está conectado.

Con el Galaxy S8, DeX no causó especial furor. ¿Sucederá lo mismo con el Galaxy S9? ¿Es viable este concepto en el medio y largo plazo?

Disparos finales

  • Conectividad y sistemas de carga avanzados. Bluetooth 5.0, LTE Gigabit, jack de auriculares, carga rápida e inalámbrica, certificación IP68... Samsung incluye en este nuevo producto toda la conectividad disponible a día de hoy en el mercado.

  • Hola al escaneo inteligente. Samsung no tiene un sistema de desbloqueo facial que proyecte miles de puntos sobre el rostro y permita autenticar al propietario del producto. Para suplir su ausencia, la compañía ha desarrollado un nuevo algoritmo de escaneo inteligente que hace uso del iris y el rostro para incrementar la seguridad y mejorar el rendimiento del sistema.

  • Disponibilidad y precios. El Galaxy S9 podrá precomprarse desde hoy 26 de febrero. Su comercialización oficial se iniciará el próximo 16 de marzo.