La Fiscalía Provincial de Lleida solicita seis años de prisión y multa de 18 meses con una cuota diaria de 18 euros, lo que supone en total algo menos de 10.000 euros, para los padres de Nadia por el presunto delito continuado de estafa, según el escrito de acusación al que ha tenido acceso Hipertextual.

Además, el Ministerio Fiscal pide que la pareja indemnice 25.000 euros de forma conjunta y solidaria en concepto de responsabilidad civil a tres personas que ayudaron a la familia; además deberán devolver los importes recibidos en donaciones por parte de los individuos que han podido ser identificados. Por último, la Fiscalía requiere la disolución de la Asociación Nadia Nerea para la Tricotiodistrofia y Enfermedades Raras de Baleares, una entidad creada por los acusados "con fines ilícitos", de acuerdo con el escrito.

"Los acusados cargaron diversos gastos relacionados con los alquileres de las viviendas y locales de los que han dispuesto a lo largo de los años, así como la compra de vehículos y la concertación de seguros de todo tipo, pagos de hoteles y de compras y consumos diversos", reza el escrito de acusación presentado por la Fiscalía Provincial de Lleida. La investigación ha logrado identificar a más de 5.000 donantes que efectuaron sus aportaciones mediante transferencia bancaria, aunque no se ha podido determinar la identidad de más de mil personas que realizaron ingresos en efectivo ni de los centenares que dieron dinero a través de huchas o subastas.

El Ministerio Fiscal sostiene que los donativos recibidos a través de transferencias bancarias superaron los 1,11 millones de euros, aunque los padres de Nadia "solo destinaron a gastos médicos de su hija la cantidad de 2.707 euros", reza el escrito al que ha tenido acceso Hipertextual. Según la Fiscalía, los progenitores de la menor con tricotiodistrofia habrían destinado más de 792.000 euros "a su propio enriquecimiento personal, costeando su alto nivel de vida y la compra de artículos de lujo, ya que desde finales del año 2007 no han desempeñado ninguna actividad laboral". La tienda de vinos que llegaron a abrir en Organyà (Lleida), según el Ministerio Fiscal, "no registró actividad suficiente ni para atender los pagos del alquiler del local", que también fue cargado en las cuentas de la Asociación.

El "cuento chino" de los padres de Nadia

Los padres de Nadia, Fernando y Margarita, organizaron actos benéficos e hicieron diversas apariciones en los medios de comunicación durante ocho años para sufragar una supuesta operación genética a través del cerebro para su hija. La menor, que padece una enfermedad rara denominada tricotiodistrofia, iba a ser intervenida por un médico llamado Edward Brown en un hospital de Houston, según contaba la pareja públicamente para recaudar dinero, que afirmaba que la niña estaba en peligro de muerte inminente.

Tal y como sospechó inicialmente Josu Mezo en su blog Mala Prensa y demostraron sendas investigaciones publicadas primero por Hipertextual y luego por El País, la historia construida alrededor de la niña estaba plagada de falsedades e inverosimilitudes. Por desgracia, la enfermedad rara que padece no cuenta con una cura en la actualidad, no existe ningún cirujano llamado Edward Brown y ningún hospital de Houston realiza la falsa terapia para la que solicitaban ayuda económica en los medios de comunicación.

Según la investigación realizada por el juez de instrucción de la Seu d'Urgell, "no se ha acreditado gasto médico privado por parte de los investigados que exceda de los 4.000 euros". El magistrado, que concluyó la instrucción hace unos días, sí confirmó que la menor padece una enfermedad rara de origen genético, que no cuenta con ningún tipo de cura y que tampoco genera ningún riesgo de muerte inminente, como habían explicado a Hipertextual los especialistas contactados, que negaron que "fuera una niña de once años encerrada en un cuerpo de ochenta", tal y como decían los padres de Nadia. Los expertos consultados por este medio también aseguraron que la historia transmitida en los medios no era más que "un cuento chino". Por su parte, el auto de instrucción también señalaba que "no ha quedado acreditado que los investigados tuvieran ingreso alguno, más allá de las donaciones recibidas".

El juez de instrucción afirmó que hubo "una clara utilización de las mismas [donaciones] para costear la vida de los investigados". Según la investigación, buena parte de los donativos recibidos para curar a la niña fueron empleados en compras en centros comerciales, viajes, restaurantes y gastos ordinarios, así como en la adquisición de un Ford Mondeo, el vehículo de la pareja. En total, los padres de Nadia "habrían recaudado un total de 1.111.317,55 euros en donativos a través de cuentas bancarias, desconociéndose la cantidad recaudada en efectivo. De esa cantidad, únicamente quedan 313.748 euros bloqueados en cuentas bancarias. Es decir, ambos progenitores, habrían dispuesto de 792.417,16 euros", según relataba el propio auto.

Después de que el juez de instrucción concluyese la investigación preliminar y el Ministerio Fiscal presentara el escrito de acusación, está por ver si finalmente los padres de Nadia se sentarán en el banquillo por la imputación de un presunto delito de estafa agravada. La pareja también había sido investigada por supuestos delitos de tenencia de pornografía infantil y exhibicionismo, pero la Audiencia Provincial de Lleida archivó la causa al considerar que no había indicios de delito en una colección de imágenes encontradas por los Mossos d'Esquadra durante la investigación del domicilio familiar.