Si Carrie Fisher hubiera sido testigo de los escándalos de acoso sexual en Hollywood, seguramente hubiera tenido mucho que decir al respecto. Las acusaciones de decenas de mujeres contra el productor Harvey Weinstein no hubiera dejado indiferente a la actriz que interpretó a la Princesa Leia en la saga de Star Wars y que se considera como la primera en iniciar el empoderamiento de la mujer en Hollywood.

El papel creado por George Lucas se ha convertido en pionero para la representación de la figura femenina en el cine con Leia Organa, una mujer que afronta la adversidad en lugar de esperar a ser rescatada. Carrie Fisher llevó este personaje hasta la vida real, donde luchó en varias ocasiones por acabar con una situación de sexismo en la industria del cine que ha sido demostrada en octubre de este año con el inicio de la ola de denuncias por acoso y agresiones sexuales.

En los noventa, Fisher ya estaba considerada una mujer con agallas y su defensa por su amiga y también actriz Heather Robinson no hizo nada más que confirmarlo. Tal y como recordó en un programa de radio, un productor de Hollywood cuyo nombre no fue revelado acosó a Robinson. Para advertir al acosador, Fisher le envió una lengua de vaca dentro de una caja de la exclusiva joyería Tiffany & Co. y lo acompaño de una nota: "Si alguna vez vuelves a tocar a mi querida Heather, o a cualquier otra mujer, la siguiente entrega será algo tuyo metido en una caja más pequeña", escribió.

En la entrevista radiofónica, Heather Robinson recordó que su amiga acudió personalmente a entregarle el paquete al productor para ver en vivo y en directo cómo era su reacción. En la entrevista radiofónica, Robinson manifestó su eterno agradecimiento a la persona que interpretó a la Princesa Leia.

Era auténtica. Lo hizo por su cuenta... pero así era Carrie Fisher.

Ni la actriz ni su personaje en Star Wars se inclinaron ante el miedo y las dos, cada una a su manera, se rebelaron para cambiar una situación injusta. Lejos de someterse a una sociedad que le reclamaba ser una figura silenciosa y servil, Carrie Fisher hizo todo lo posible por demostrar tanto fuera como dentro de la pantalla que las mujeres son mucho más que eso.

Además, Fisher fue considerada una de las personas más valientes por hablar sin tapujos de la enfermedad metal que sufría y, particularmente, cómo se percibía este trastorno en las mujeres. En su novela Wishful Drinking, la actriz escribió que el ser bipolar puede ser un desafío que "requiere mucha energía e incluso más valor, así que si estás viviendo con esta enfermedad y estás sobreviviendo, es algo por lo que estar orgulloso y de lo que no debes avergonzarte".

En los últimos años se han estrenado películas que empoderan a las mujeres como Wonder Woman, protagonizada por Gal Gadot y dirigida por Patty Jenkins. Sin embargo, en 1977, cuando se estrenó la primera entrega de la saga galáctica A New Hope, este tipo de papeles eran prácticamente inexistentes y las mujeres se limitaban a ser rescatadas en las películas de acción. Pero la Princesa Leia enseñó que las cosas podían cambiar, y para bien.

En una entrevista con un medio francés durante la promoción del cuarto episodio de Star Wars, Carrie Fisher demostró que habla francés con bastante fluidez pero, ante todo, destacó la importancia de su personaje en la película de George Lucas.

La princesa Leia "hizo que el carácter de cada uno fuera muy específico, creo, porque la princesa no es una víctima", explicó la actriz.

Es muy fuerte, y está bien, porque no hay muchas mujeres fuertes en el cine en este momento.

Ante la pregunta del entrevistador sobre si esta situación es común en el cine, Fisher responde que sí y, especialmente, en Estados Unidos.

Leia Organa luchó como una más al frente al resistencia en las primeras entregas de la saga. Con los años, su reputación le valió el puesto de General para tomar las riendas de la Rebelión y su dedicación sería clave en un mundo igualitario. Años después, este mítico personaje sirvió de referencia para otras heroínas y protagonistas en la pantalla grande como Sarah Connor en Terminator y la teniente Ripley en Alien.

El pasado 23 de diciembre de 2016, Carrie Fisher sufrió un ataque cardíaco que provocaría su muerte cuatro días después. De forma prematura, la vida de una de las actrices más icónicas de todos los tiempos y una de las mujeres más valientes de Hollywood cerraba el telón.

Sin embargo, Fisher está muy lejos de ser olvidada y su última actuación en Los Últimos Jedi está dando mucho de que hablar desde su estreno el pasado 15 de diciembre. El equipo del octavo episodio explicó durante una entrevista lo que significó la actriz para ellos. Gwendoline Christie, quien interpreta al Capitán Phasma, recordó haber visto a la princesa Leia por primera vez cuando era niña.

"Ella fue muy significativa cuando tenía 6 años y recuerdo haber pensado, 'Wow, ese personaje es realmente diferente'", señaló Christie, quien añadió la valentía de Fisher al acabar con la visión homogeneizada de lo que se suponía que era una mujer.

Billie Lourd, la hija de Carrie Fisher y quien interpreta a Kaydel Ko Connix en Star Wars, es la herencia de la actriz en el cine. Sin embargo, la primogénita de Fisher podría seguir los mismos pasos de su madre, o esa es la percepción de Mark Hamill: "Creo que Carrie está criando a una hija que tiene todas esas cualidades y más, en este mundo, así es ella". Sea a través de su hija o de la princesa Leia, está claro que Carrie Fisher siempre será recordada por su enorme talento y valentía para romper con los tabúes y luchar por algo mejor.

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