Los Defensores por fin se encontraron. La serie de superhéroes de Marvel fue estrenada hace muy poco en Netflix. Se trata de ocho episodios que reúnen a Daredevil, Jessica Jones, Iron Fist y Luke Cage.

Lo cierto es que este título creó bastante expectativa, después de todo las series de cada personaje han sido, en mayor o menor medida, destacadas, y, aunque The Defenders tiene momentos muy divertidos y entretenidos, también tiene serios problemas en su historia y en su ritmo. Además de exigir del espectador estar al día con todos los títulos de estos superhéroes.

En 2015 Daredevil arribó a Netflix con una temporada muy entretenida y donde vimos cómo Matt Murdock termina convirtiéndose en el vigilante más querido de Hell's Kitchen. En su segunda temporada nos encontramos con otra buena entrega y con un personaje cada vez más complejo.

En el caso de Jessica Jones, la segunda en estrenar su serie en la plataforma, nos trajo una temporada fabulosa, con uno de los mejores personajes femeninos que se han confeccionado para la televisión en años recientes. Precisamente fue donde conocimos a Luke Cage, quien más tarde tuvo su propia serie, un título entrañable donde nos cuentan los inicios de este genial superhéroe de Harlem. Más reciente, a principios de este año, Iron Fist estrenaría su serie en Netflix, con resultados más bien decepcionantes.

Así pues, con sus altas y sus bajas, The Defenders prometía ser mucho más entretenida de lo que es. Su trama recoge algunas de las mejores características de los personajes, con sus complejidades, sus conflictos, sin embargo, peca de entretenerse en nimiedades, en apoyarse en cosas más bien insostenibles y pone en el centro de la trama al más soso de los cuatro: Iron Fist.

A pesar de tratarse de solo ocho episodios se siente una temporada mucho más larga, tal vez por el ritmo dispar, por redundar en detalles cansinos. Cada capítulo tiene su dosis de peleas y algunas llegan a ser entretenidas, el problema es que pocas se fundamentan o para cuando llega la acción el capítulo ya ha decaído demasiado. Por supuesto que tiene momentos geniales, generalmente en los que participa Jessica Jones, y conflictos personales que enriquecen la historia, como los de Daredevil (el eterno conflicto moral de este personaje) pero solo hasta cierto punto.

En este mashup podemos ver también a personajes a los que hemos encontrado en las entregas de los héroes de Marvel, como Claire o Jeri Hogarth. También a los seres queridos de cada protagonista: Foggy, Karen, Elektra, Stick de Daredevil; Collen de Iron Fist, Trish y Malcolm de Jessica Jones.

Del lado de los villanos tenemos a la conocida Madame Gao y los miembros de "La Mano". Es en The Defenders donde conocemos más sobre esta organización y su tremendo alcance. Alexandra, el personaje interpretado por Sigourney Weaver, hace la villana más villana que hayamos visto y por momentos funciona pero más tarde cae en el mismo problema que toda la serie: es repetitiva, sin sustento e inverosímil.

Es una pena que esta esperada serie no esté a la altura de sí misma y de los personajes que la integran. Es un proyecto que si bien tenía todos los elementos para brillar no lo hace y cae víctima de sus propias debilidades. Los mejores momentos de la serie son pocos aunque tiene detalles muy bien cuidados en su presentación, por ejemplo en la fotografía, los realizadores hicieron un trabajo genial: cada personaje se identifica con un color, (Daredevil, con el rojo, claro; Jessica con el azul, Luke con el amarillo y Danny/Iron Fist con el verde) así, cada que vemos a los superhéroes por separado estos tienen su propia gama, es decir su propia personalidad visual. También desaprovecha el inmenso encanto que tienen los personajes una vez que se dan cuenta (pese a su renuencia) que juntos trabajan bien y mejor. Aunque son detalles sutiles es una pequeña muestra de lo mucho que pudo ser The Defenders pero que no consigue.