Era una de las citas ineludibles del E3. La adelantaron los rumores y la posterior confirmación de Microsoft haciendo públicas las especificaciones de su nueva consola. La Xbox One X es oficial, y es a día de hoy la consola más potente del mundo. Llegará al mercado el 7 de noviembre de 2017 y es salto de Microsoft hacia el 4K nativo y los 60 fps.

Tal como ha confirmado Microsoft en su conferencia del E3, la Xbox One X es compatible con todo el catálogo de Xbox One, incluyendo todos los juegos retrocompatibles y todas las funciones anunciadas hasta ahora, disparando además su compatibilidad con nuevos títulos en 4K nativo, hasta 8 millones de píxeles, HDR (como la Xbox One S), y hasta 60fps tanto en los títulos que lleguen más adelante como en los anteriores, siempre y cuando los desarrolladores quieran.

Hace gala de un diseño similar a la revisión de Xbox One con la S, pero de un tamaño más comedido y un tono negro frente al bicolor del modelo anterior; conservando la seña de identidad de esta nueva Microsoft en la que funcionalidad y diseño, tanto de hardware como de software, han ido de la mano llevando al público alguno de los mejores dispositivos de juego del mercado.

En este sentido, se confirma además que todos los accesorios existentes de Xbox (tanto oficiales como de terceros) son totalmente compatibles con la nueva Xbox One X, pese a que los títulos nuevos que de Microsoft que lleguen al mercado más adelante, o que como Forza Motorsport 7 lleguen a 4K y 60fps, Microsoft ha apuntando durante la conferencia que la Xbox One X incluye un sistema de supersampling que hace que todos los títulos para la consola, incluso los ya lanzados, se vean mejor; incluso en monitores/TVs a 1080p, en los dos sentidos, tanto juegos en 4K para 1080p, como títulos de 1080p en pantallas 4K (similar a lo que ya hacía gala Xbox One S).

Xbox One S llegará el 7 de noviembre por un precio de 499 dólares para unirse a la contienda de las nuevas consolas.