Si has estado esperando hasta ahora para comprarte una consola de nueva generación, es muy probable que estés algo abrumado. Microsoft y Sony han roto por completo el modelo generacional que llevamos arrastrando varias décadas y ya tienen en cartera versiones mejoradas de sus plataformas así como revisiones de las PlayStation 4 y Xbox One originales.

¿No sabes por qué plataforma o versión decidirte? ¿Qué consola te conviene según tus necesidades? Aquí estamos para ayudarte.

Para empezar, ¿Sony o Microsoft?

Sony y Microsoft mantienen un enfoque parecido en su propuesta mientras Nintendo sigue explorando su propio camino. PlayStation 4 es la indiscutible líder en ventas debido a una estrategia de precios más competitiva en el momento de lanzamiento, al rendimiento algo mayor en la mayoría de videojuegos plataforma y a exclusivos de la talla de Bloodborne o Uncharted 4.

Kinect, el posible DRM y Don Mattrick entorpecieron el inicio de Xbox One pero, años después, Microsoft ha reconducido la situación de forma sobresaliente: se ha añadido retrocompatibilidad, no dejan de lanzarse variados exclusivos, la interfaz de usuario recibe mejoras y añadidos de forma periódica y se ha creado el servicio Play Anywhere.

¿PlayStation 4 o PlayStation 4 Pro? ¿Y esa nueva versión de PS4 que salió hace unas semanas?

La nueva versión de PlayStation 4 está causando cierta confusión entre los posibles compradores: al contrario que en generaciones anteriores, no hablamos de una versión anunciada como “Slim” y que convivirá en el mercado con la PlayStation 4 original; esta vez, esta nueva PlayStation 4 (repetimos, sin ningún tipo de coletilla o nombre diferencial) llega para sustituir a la que se ha vendido hasta ahora.

Las diferencias o mejoras están, principalmente, en su diseño: se ha cambiado por completo el aspecto de la consola, reduciéndose considerablemente su tamaño y peso, se han cambiado los botones para encender/apagar y expulsar el disco (aleluya) y, en el lado negativo, se ha eliminado la salida óptica de audio. El mando, por su parte, incluye un touchpad ligeramente rediseñado para dejar entrever el color de la luz que emite el mando y unos joysticks cuyo material ha sido cambiado.

¿Y PlayStation 4 Pro? ¿Qué cambios habrá?

Presentada en sociedad el pasado mes de septiembre, PlayStation 4 Pro está llamada a ser la versión “premium” de la consola de Sony, dirigida al público que quiera disfrutar de algunos videojuegos en 4K, mejoras técnicas en los videojuegos (un mejor framerate o una mayor carga poligonal) y una mejora sustancial en las experiencias de realidad virtual.

No tendrá juegos exclusivos y será compatible con todo lo lanzado para la de PS4 que ya conocemos. Serán los desarrolladores los que, según su decisión, lanzarán actualizaciones para juegos ya lanzados (Shadows of Mordor, Deus EX: Mankind Divided y Uncharted 4, entre ellos) con distintas mejoras; algunos como Rise of the Tomb Raider llegarán a ofrecer varios modos distintos: 4K (casi siempre reescalados) a 30fps, 1080p a 60fps o 1080p a 30fps pero con un aumento de la carga gráfica.

Si me decanto por Microsoft, ¿Xbox One S o la Xbox One original?

De forma semejante a la nueva versión de PlayStation 4 (que no la Pro, lanzada en noviembre), Xbox One S se limita a cambiar y mejorar aspectos de diseño y consumo: es una consola más pequeña, más ligera, con un consumo algo menor y, eso sí, compatible con HDR y con un reproductor de Blu-Ray 4K (filmes, no videojuegos).

Si no tienes una televisión compatible con dicha tecnología y el tamaño no te importa, hoy por hoy se pueden encontrar packs de la Xbox One original a precios más que interesantes.

Pero, ¿qué es eso de Project Scorpio?

Microsoft anunció el pasado E3 la existencia de Project Scorpio, la “consola más potente jamás creada”. Hablamos de un proyecto a largo plazo, que llegará a finales de 2017 y que, de forma semejante a PS4 Pro, apunta a establecer la reproducción a 4K como un estándar.

La principal diferencia con la nueva consola de Sony es que no estaríamos hablando de un reescalado sino de unos 4K nativos –siempre según palabras de Phil Spencer y representantes de Microsoft–. Mucha culpa de ello tendría esa GPU de 6 teraflops que prometen (sustancialmente más potente que la que montará PlayStation 4 Pro). Por el momento, eso sí, todo está en el aire y poco más se sabe.

¿4K? ¿HDR? ¿De qué estamos hablando?

Como hemos dicho, esos son los principales cambios a nivel técnico que presentan las revisiones de PS4 y Xbox One como PS4 Pro y la futura Project Scorpio. El 4K no es más que una resolución de imagen que dobla al Full HD (3840 x 2160), dejando ver una imagen mucho más nítida y clara.

En cambio, el HDR es algo más que un simple aumento de resolución y, para muchos (grandes marcas de tecnología incluidas, claro), es el next big thing en los televisores. Este High Dynamic Range no es otra cosa que un rango de colores mucho más amplio, yendo desde blancos mucho más brillantes hasta negros sumamente oscuros. Más colores, más vívidos.

Resumiendo: ¿qué me conviene?

Vayamos al grano:

Si tienes una televisión 4K y/o buscas disfrutar de los videojuegos en su máximo esplendor, PlayStation 4 Pro o la lejana Project Scorpio deberían ser tus opciones a considerar. Más allá, claro, de un PC lo suficientemente potente como para poder con todo lo que está por venir.

¿No tienes TV 4K pero jugar sabiendo que hay una versión con un mejor apartado gráfico te pone de los nervios? De nuevo, la opción lógica, por potencial, sería un PC nuevo pero, si lo tuyo son las consolas, espera a PlayStation 4 Pro o, si el tiempo no es inconveniente, a Project Scorpio.

Si, por el contrario, los frames por segundo, la resolución y la distancia de dibujado no son una obsesión para ti y prefieres cuidar tu cartera, no tendrás ningún problema si optas por las PlayStation 4 o Xbox One originales o, en su defecto, sus nuevas versiones.

Al final, eso sí, los videojuegos exclusivos de cada plataforma o aquella en la que puedas jugar con más amigos serán siempre factores diferenciales a la hora de tomar una decisión. Tenlo en cuenta.