Desde que fuera investido el pasado mes de enero, Donald Trump ha ido cumpliendo una a una sus promesas en materia de seguridad, personas migrantes o política económica y fiscal. La amenaza que más preocupaba a nivel internacional, por las inevitables consecuencias que tendría sobre el planeta, está a punto de hacerse realidad. El propio presidente de Estados Unidos lo adelantó hace unos días en su cuenta de Twitter y hoy el medio digital Axios da la exclusiva: Trump retira a Estados Unidos del Acuerdo de París. La noticia también ha sido confirmada por otra fuente consultada por Fox News. La histórica decisión podría tener consecuencias irreversibles en la lucha contra el cambio climático.

Los detalles sobre cómo Estados Unidos se desvincula de la firma del primer acuerdo vinculante sobre el clima aún no han sido revelados. Según Axios, un pequeño grupo dirigido por Scott Pruitt, director de la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés) y conocido negacionista del calentamiento global, está barajando la forma en la que el Gobierno se retirará del Acuerdo de París. El tratado establecía el primer plan de acción mundial para mantener el aumento de la temperatura mundial muy por debajo de los 2ºC, el límite que los expertos consideran que tendría consecuencias catastróficas para el planeta.

El tratado, que sustituía al anterior Protocolo de Kioto, fue suscrito por 195 países de todo el mundo, con la excepción de Nicaragua y Siria. Donald Trump, que antes de ser elegido como presidente se había mostrado como un fuerte escéptico del origen antropogénico del cambio climático, pese a toda la evidencia científica que lo apoya, había manifestado su interés en retirar a Estados Unidos del Acuerdo de París. Su decisión supone el hachazo más importante al legado medioambiental de Barack Obama, después de tumbar el plan para reducir las emisiones contaminantes y ejercer repetidos intentos de censura sobre los investigadores que estudian el calentamiento global y sus consecuencias.

Hace solo unas semanas, el Ejecutivo de Donald Trump también presentó la propuesta de presupuestos, que incluían recortes masivos en ciencia. El Gobierno norteamericano contempla una disminución de la inversión realizada en la Agencia de Protección Ambiental del 31%, lo que supondrá 2.600 millones de dólares menos, un presupuesto muy ajustado que afectará a las acciones para reducir las emisiones contaminantes y para combatir el calentamiento global. Entre sus medidas medioambientales más polémicas, Donald Trump también ha autorizado la construcción del polémico oleoducto Keystone XL. Ninguna de estas decisiones, sin embargo, tendrán las repercusiones que causará la retirada de Estados Unidos del Acuerdo de París, especialmente si la medida provoca un efecto dominó en el resto de países más contaminantes (China, India o Rusia).