Es difícil de creer que uno de los países con mayor índice de feminicidios y de casos de violencia contra las mujeres pueda ser un ejemplo en la lucha contra este tipo de problemas que afectan a miles de mexicanas.

Pero, hasta en el país con más problemas del mundo, puede haber acciones y personas que libran la batalla para que la situación mejore y que se convierten en un hilo de esperanza.

En México, cada 4,6 minutos tiene lugar una violación sexual y entre 2013 y 2014 fueron asesinadas siete mujeres diariamente en el país. Las mujeres corren cada día más peligro en la República, donde además quedan impunes la mayoría de casos.

En el Día Internacional de la Mujer, se han convocado marchas en diferentes partes del país con el lema #NosotrasParamos para reclamar justicia por los asesinatos y por el cese de la violencia a las mujeres. Sin embargo, hay mujeres y movimientos que se han convertido en símbolos en la lucha contra la discriminación y la violencia. Sus casos son en la actualidad la inspiración y la motivación para seguir con la búsqueda de justicia.

Por el sufragio femenino

Wikipedia

Si alguien luchó por las mujeres mexicanas, esa es Elvia Carrillo Puerto. La activista se convirtió en la primera mujer diputada en el congreso de Yucatán en 1923, año en el que las mujeres todavía no tenían derecho a voto en la República.

Durante la Revolución Mexicana iniciada en 1910, la hermana de Felipe Carrillo Puerto, gobernador de Yucatán de 1922 a 1924, inició una campaña por los derechos políticos de la mujer y creó la primera organización femenina de campesinas en México.

Elvia Carrillo Puerto luchó durante casi toda su vida por el sufragio femenino en el país. En 1919, fundó la agrupación femenina Liga Rita Cetina Gutiérrez para conseguir la inclusión del voto femenino en las Cámaras Legislativas durante el Gobierno de Venustiano Carranza. En ese momento no fue escuchada.

Tampoco lo fue en 1925, cuando envió una carta a la Cámara de Diputados en la que demandaba igualdad de género y la modificación del artículo 34 de la Constitución para que se aprobara el sufragio femenino. A pesar de que la misiva fue apoyada con miles de firmas, la iniciativa de Elvia Carrillo Puerto fue rechazada de nuevo.

La activista tuvo que esperar todavía 27 años más hasta que fue escuchada. En 1947, el presidente mexicano Miguel Alemán aprobó el derecho de voto de la mujer en las elecciones municipales. Los avances fueron significativos, pero Elvia siguió luchando hasta que en 1953 fue modificado el artículo 34 constitucional, en el que se le otorgó igualdad total a las mujeres sobre los derechos políticos, incluyendo el derecho al sufragio.

La Cámara de Senadores de México reconoció el trabajo de Elvia Carrillo Puerto en 2013 por su labor de "defensa, protección, ejercicio e investigación de los derechos humanos de las mujeres y de la igualdad de género en nuestro país". Cada 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, se entrega un reconocimiento en honor a la activista.

Ni Una Menos

Mónica Redondo

El 19 de octubre de 2016, las mujeres de México se vistieron de negro para salir a la calle. En las marchas convocadas en diferentes partes del país como en la Ciudad de México, las mexicanas reclamaron el fin de los feminicidios en el país, bajo el lema #NiUnaMenos.

El 24 de abril las mujeres volvieron a reclamar justicia, esta vez bajo la premisa #VivasNosQueremos, con el objetivo de luchar contra la violencia de género, además del cese al favoritismo judicial hacia los hombres en proceso penales. La manifestación en la capital mexicana duró seis horas.

En el Día Internacional contra al Violencia de Género fue la última ocasión en la que las mujeres mexicanas salieron a la calle para reclamar sus derechos. Este 8 de marzo las mexicanas volverán a hacerse oír.

Las Morras

Muchas mujeres son víctimas de comentarios machistas mientras caminan por la calle. Un "guapa" o "tía buena" no es, como muchos pueden pensar, un piropo que las halague.

Con el objetivo de mostrar la situación en las calles de la Ciudad de México, un grupo de cuatro chicas grabaron un video en el que mostraron los comentarios que recibían en las calles capitalinas.

En algunos momentos de la grabación, las Morras responden a sus acosadores, los cuales se quedan callados y sin encontrar respuesta.

El primer caso de feminicidio en la Corte Suprema

Irinea Buendía no se creyó que su hija se suicidó, como le contó su yerno. El día antes, su hija Mariana le dijo que estaba decidida a dejar a su marido y volver a estudiar.

La hija de Irinea era víctima de violencia de género y ella hizo todo lo posible hasta meter al culpable en la cárcel.

Buendía no sabía cuál era la legislación al respecto, así que estudió las leyes por sí misma y se apoyó en varias organizaciones, hasta que logró llevar el caso a la Suprema Corte de Justicia de México.

El caso fue complicado porque el presunto asesino, el marido de Mariana, era un policía judicial. Sin embargo, la Corte reconoció omisiones y en la nueva investigación se determinó que el cónyuge de Mariana fue también su asesino. El culpable se encuentra en la cárcel a la espera de sentencia.

Irinea Buendia se ha convertido en una esperanza para otras familias que han perdido a sus hijas por la violencia de género y ahora participa en un colectivo de madres que también buscan justicia.

Al igual que Ireana, los casos en los que se ha conseguido justicia han sido un ejemplo para otras personas que se encuentran en la misma situación. México tiene el gran reto de acabar con el machismo, la discriminación y la violencia contra las mujeres, y estas luchadoras que reclaman cada día sus derechos han dejado entrever que no todo está perdido y que nunca se debe dejar de luchar.