Malabares, payasos y acróbatas. El pequeño pueblo de Gambettola está plagado de familiares preocupados que buscan al pequeño Fellini por todas partes. Lo encuentran finalmente en el circo, y el niño regordete afirma que siempre llega temprano para ver los ensayos.

En sus crisis creativas de 8 ½ o en la burguesía delirante de La Dolce Vita, el maestro de los recuerdos Federico crea un retrato de cada una de sus vivencias, y continúa creando hasta que el mundo llega a preguntarse por las partes verdaderas en su obra.

Queriendo ser payaso, sigue recordando. Grandes carpas de circo, grandes regímenes dictatoriales y su cinematógrafo favorito donde pasará la mayor parte de su juventud.

Un baúl de recuerdos que crece por minuto y nunca sabremos qué parte fue verdad o no, teniendo filmes tan honestos como la capacidad creadora del legendario director permitiría. La música de Nino Rota sube de volumen cada segundo hasta que tomándonos de las manos hacemos una rueda para revelar la realidad del director:

La verdad está sobrevalorada

Esa realidad que tanto buscó fue el pilar principal de muchos de los grandes cineastas que se nombrarán a continuación, haciendo un pequeño recuento de las películas favoritas de Federico Fellini para comprender uno de los grandes visionarios del siglo pasado.

10. El circo/Luces de la ciudad/Monsieur Verdoux (1928, 1931, 1947, Charles Chaplin)

Siendo Luces de la ciudad (1931) una de las películas favoritas de Andrei Tarkovski y El circo una de las preferidas de Ingmar Bergman, parece que existe un amplio favoritismo por Chaplin en su mayor expresión. Dosis masivas de emoción que nos recuerdan las bases fundamentales de toda película y al parecer, son elementos perfectos para alimento de grandes directores de cine.

9. Cualquiera de los Hermanos Marx o de El Gordo y el Flaco

Clásicos de clásicos, la comedia nunca sería lo mismo sin una buena dosis de estos dos grupos de comediantes. Los primeros como una pandilla de subnormales y la típica pareja de diferentes tamaños que sería parodeada por los siglos de los siglos.

8. La diligencia (1939, John Ford)

Orson Welles diría en su momento que "me gustan los viejos maestros, quiero decir John Ford, John Ford, John Ford". Simplemente fue uno de los primeros en traer el estigma del cine western a escena y educar con esta película protagonizada por John Wayne a una nueva generación de relevo que lo cambiaría todo como vimos con "Citizen Kane".

7. Rashomon (1950, Akira Kurosawa)

Una narrativa confusa y las implicaciones de afrontar los hechos tal como ocurrieron —factor omitido en la carrera de Fellini— nos traen una de las mejores obras de Akira Kurosawa donde vemos por medio de una narrativa partida diferentes interpretaciones de un asesinato para saber que quizás, la verdad sí estaba sobrevalorada después de todo.

6. El discreto encanto de la burguesía (1972, Luis Buñuel)

Una reunión de clase alta se ve interrumpida constantemente por escenas oníricas que convierten a la obra de Buñuel en un retrato surreal de la burguesía, cautivadora y sin hacerse notar, nos adentramos a una etapa experimental del director italiano donde mezclaba su vida con la ficción para conseguir ver sus sueños en pantalla.

5. 2001: Odisea en el espacio (1968, Stanley Kubrick)

Música clásica que acompaña el ballet espacial del progreso humano nos traen una película ya discutida en Hipertextual como uno de esos filmes que te harán explotar la cabeza, y vaya que fue admirada por Fellini. Aunque complicada en su superficie es una experiencia que todo amante del cine debe tener por lo menos una vez en su vida.

4. Paisá (1946, Roberto Rosellini)

Seis situaciones independientes desarrolladas con el nexo común de la Segunda Guerra Mundial, la obra de Roberto Rosellini fue importante para el director ya que este fue considerado como su maestro y mentor. Después de conocerlo mientras dibujaba retratos en un negocio, la vida de Federico nunca fue la misma.

3. Los pájaros (1957, Alfred Hitchcock)

La pesadilla de muchos y un trato denigrante a su actriz principal nos trajo la rebelión de los pájaros de una forma violenta y colosal, como nadie nunca lo hubiera podido visualizar además del maestro de maestros Alfred Hitchcock. Un clásico impactante incluso en la actualidad.

2. Fresas salvajes (1957, Ingmar Bergman)

Con uno de las mejores escenas iniciales en la historia del cine, el material onírico vuelve a hacerse presente rodeando temas como la mortalidad, la vejez y la soledad. Un viaje contemplativo nos ilustra las visiones del director y el tipo de obras que este gordo italiano amaría con toda su alma.

1. 8 1/2 (1963, Federico Fellini)

Una de las usuales favoritas en listas de otros directores, esta es la película definitiva sobre el arte de hacer películas y Federico Fellini tuvo que agregarla por necesidad a sus filmes preferidos. Sueños, fantasías e ilusiones marcan el celuloide mientras un seudónimo de autor recorre su situación actual para mostrarnos la vida mágica y absurda del cineasta.

Suscríbete gratis a Hipertextual

Estamos más ocupados que nunca y hay demasiada información, lo sabemos. Déjanos ayudarte. Enviaremos todas las mañanas un correo electrócnio con las historias y artículos que realmente importan de la tecnología, ciencia y cultura digital.