Cada año hay dos eventos justo antes de las Navidades que tienen la peculiaridad de paralizar al mundo. Ya sea delante de la pantalla de un ordenador o de una televisión, estos acontecimientos han traspasado fronteras y se han instalado en la vida de millones de personas. El primero de ellos es el Black Friday, celebrado justo el día después a la fiesta estadounidense de Acción de Gracias. El segundo no podía ser otro que el desfile anual de Victoria´s Secret, donde sus ángeles hacen las delicias todos. Celebrado el 30 de noviembre previa y cara invitación para algunos afortunados, el común de los mortales no podrá verlo de forma íntegra hasta que se televise hoy, el 5 de diciembre. Todo un clásico.

Muchos podrían pensar que este acontecimiento es un asunto minoritario, un reducto para los que quieren ver a alguna de las mejores modelos del momento en paños menores. Nada más lejos de la realidad; con más de 9 millones de espectadores en todo el mundo, según las cifras de la CBS, este desfile ha traspasó la frontera de la moda y ha logrado atrapar a todo tipo de personas.

LONDON, ENGLAND - DECEMBER 02: Adriana Lima and Alessandra Ambrosio walk the runway at the annual Victoria's Secret fashion show at Earls Court on December 2, 2014 in London, England. (Photo by Karwai Tang/WireImage)

No es sólo moda

Cuando en 1977, Roy Ramond creó una marca de lencería por catálogo para que los maridos exquisitos de Norteamérica pudiesen regalar prendas íntimas a sus mujeres sin morir en el intento, poco se podía imaginar el resultado. La realidad de esos inicios poco tiene que ver con la actualidad y es que Raymond hizo lo que pudo con sus conocimientos empresariales. Una venta oportuna a una The Limited, una marca textil internacional, por 4 millones de euros y ya teníamos el negocio del siglo. Los catálogos pasaron a ser tiendas localizadas a lo largo y ancho de todo Estados Unidos y las Top Models tomaron posiciones como la imagen de la marca prescindiendo de las famosas actrices que solían ocupar el puesto por aquel entonces. Las ventas crecían como la espuma para una marca de lencería que iba más allá de la pura estética.

Unas tiendas que, por cierto, han entendido de forma casi absoluta, cómo vender y atrapar a todos los públicos. Las mujeres van a por los modelos que se llevan en pasarela, porque salvo los exclusivos con joyas todos están disponibles, tanto para las jóvenes como las que ya no lo son tanto. Victoria´s Secret ha sabido entender que el público que acude no sólo tiene una 36, ni 20 años. Y, por supuesto, para el público masculino que ve cada una de las tiendas como otro de los desfiles a los que, lo más seguro, jamás estará invitado. Las tiendas, en definitiva, son un punto más de un espectáculo que comienza a pie de pasarela; no sólo estás comprando un conjunto íntimo, se está formando parte de una experiencia que empieza a rodar el 30 de noviembre de cada año con el ángel del momento.

Hubo que esperar hasta 1995 para ver los primeros vestigios de los desfiles de moda. Una primera experiencia en la que las modelos iban con chaquetas de punto, menos piel a la vista y sin tanta parafernalia. Pero la cosa fue creciendo de una manera inversamente proporcional al tamaño de las prendas y ya en 2005 entró de lleno el factor espectáculo. Los conciertos, la música, la luz y el sonido se posicionaron como uno de los elementos centrales del evento.

Como en un Reality Show

Luces, cámara, música, beso al aire -el saludo tradicional de la marca- y acción. Es, casi de forma total, la primera vez en la historia de la moda, porque aunque a alguno le sorprenda Victoria´s Secret forma parte de este universo, en la que es más importante el entorno y el evento en sí que la ropa que se presenta. Aunque han conseguido, de facto, que la moda íntima no lo sea tanto.

Un año antes, 20.000 modelos internacionales aspiran a ocupar la vancante de los puestos de los popularmente conocidos como ángeles de Victoria´s Secret. Una especie de talent show al más puro estilo del american way of life en el que el público tiene la posibilidad de empatizar con los nombres propios que pasearán durante el día del desfile. Las redes sociales han incrementado de manera exponencial la implicación que se tiene con las protagonistas. Ahora tenemos paso al back stage y a la preparación del desfile, entrenamientos o comentarios de las modelos todos bajo la espiral del encuentro. De forma estratégica y magistral, los organizadores del evento desgranan la información poco a poco: tal día dicen el nombre de uno de los ángeles, otro avanzan cómo será uno de los modelos que se lucirán y, de vez en cuando, sueltan el rumor de qué famosos se dejarán caer. Mantener la tensión es vital para crear la ilusión del espectáculo y no posicionar nada sobre otro algo necesario. Todo guarda su perfecto equilibro en pos de tener un éxito global.

Kanye West performs as a model wears lingerie during the Victoria's Secret Fashion Show on November 9, 2011 in New York. The show will be broadcast on November 29 on CBS. AFP PHOTO/TIMOTHY A. CLARY (Photo credit should read TIMOTHY A. CLARY/AFP/Getty Images)

¿Nunca nadie se ha preguntado por qué un desfile de Dior no tiene el mismo impacto que uno de Victoria´s Secret? Independientemente del empaquetado a modo de evento lo que ha sido capaz de crear la firma de lencería es un recurso aspiracional. Pero no por la ropa, sino por los ángeles desde un punto de vista de modelos de éxito y belleza. Las ventas ya vendrán, siempre llegan. Primero es crear el ambiente.

El resto de marcas de alta costura sitúan a la mujer en un segundo plano para enfatizar sus creaciones como si de un cuadro en un museo se tratase. ¿Acaso nadie se ha fijado que, en muchas ocasiones, las modelos de pasarela no están guapas? Muchas, además de extremadamente delgadas, esconden sus virtudes tras terribles capas de maquillaje y peinados nada favorecedores. Algunas corrientes involucradas en el sector de la moda apuntan a una especie de venganza de los modistos al no querer quedar eclipsados por las super modelos que lucen sus creaciones. El problema es que esto no gusta al público y, ni mucho menos, a los más jóvenes. Bustamante Bellmunt, psicólogo especialista en sexualidad y pareja, comentó para Vogue que el mayor número de seguidores de este evento son mujeres, más que hombres, puesto que lo asocian con casos de belleza y éxito.

Lo que está claro es que parte del ABC de Victoria´s Secret, una de las marcas de moda más populares del mundo, no tiene como centro la moda. Las tendencias quedan apartadas a un segundo plano y recurren a lo más básico del ser humano: las aspiraciones a algo más.

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