Los Mossos d’Esquadra han detenido a los padres de Nadia Nerea, la niña con tricotiodistrofia. Por la tarde se confirmaba el arresto de Fernando Blanco, el progenitor de la menor de edad que sufre una enfermedad rara incurable; horas después, la madre de la niña, Marga Garau, también ha sido detenida. Según Jordi Jané, conseller de Interior de la Generalitat de Catalunya, ambos están arrestados en la comisaría de los Mossos de la Seu d’Urgell (Lleida) y pasarán a disposición judicial en las próximas horas. De acuerdo con la información publicada por El País, la menor se encuentra con personas de su entorno familiar.

Esta misma mañana el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción nº 1 de La Seu d’Urgell había requerido el pasaporte de la niña de once años y la información médica sobre su estado de salud, unos datos que ya fueron solicitados por el magistrado el pasado lunes cuando también se congelaron las cuentas bancarias de la familia. La investigación abierta por los Mossos d’Esquadra tiene como objetivo determinar el estado de salud de la niña y la gestión de los fondos económicos recaudados en los últimos años. Los padres de Nadia llevan desde 2008 impulsando campañas mediáticas para sufragar supuestas operaciones a las que debía someterse la menor. Gracias a la última, la familia consiguió más de 150.000 euros para financiar una terapia génica a través del cerebro que no existe.

Como apuntó primero Josu Mezo en su blog Mala Prensa y demostraron sendas investigaciones en Hipertextual y El País, la historia construida alrededor de la patología que sufre la niña está plagada de falsedades e inverosimilitudes. Por desgracia, no existe tratamiento para esta enfermedad poco frecuente y tampoco hay evidencias del supuesto médico Edward Brown. El padre de Nadia había asegurado que este cirujano había trabajado en el Centro de Investigación Aeroespacial de Houston y tenía relación con los Nobel de Medicina de 2013, dos afirmaciones que no son ciertas como pudo comprobar este medio. Según confirmaron fuentes de los hospitales de Houston, el tratamiento para el que llevan recaudando miles de euros desde 2008 no existe y tampoco hay constancia de que la niña haya visitado estos centros médicos. Blanco negó posteriormente que hubieran ido a Estados Unidos.

Antes del nacimiento de Nadia, su padre fue condenado a cuatro años y diez meses de prisión por delitos de falsedad documental y apropiación indebida continuada de al menos 120.000 euros en la empresa donde trabajaba, según publicó el Diari Menorca. Además de las inverosimilitudes y falsedades vertidas alrededor de la enfermedad de la menor, existen dudas sobre el cáncer terminal que Blanco decía sufrir. Según una investigación de Manuel Ansede y Elena Sevillano en El País, no constan registros del paciente en la clínica Teknon donde supuestamente fue diagnosticado. Detalles que añaden más sospechas e incertidumbres a una historia donde la niña es la principal víctima.

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