fear the walking dead

'Fear the Walking Dead' 2x10 - AMC

En verdad, es todo un detalle que los guionistas de Fear the Walking Dead hayan decidido comenzar el episodio “Do Not Disturb” (2x10), de nombre la mar de adecuado, con la historia de la boda que se estaba celebrando en el hotel al que llegó el grupo principal de nuestros protagonistas en “Los Muertos” (2x09), y que tantas esperanzas despertó de que derivara en un auténtico espectáculo zombi. Lástima que esto traiga a la memoria un claro antecedente: [Rec]³: Génesis (Paco Plaza, 2012) y, así, no sea ya algo original.

Por fin, al tercer episodio tras el regreso de la serie después del parón habitual, sabemos qué ha sido de Travis (Cliff Curtis) y Chris Manawa (Lorenzo James Henrie), que habían abandonado al grupo principal y que parece que se han embarcado en un viaje absurdo a ningún sitio. Si podíamos aceptar que Nick Clark (Frank Dillane) se separara de su familia como algo verosímil, por su propio carácter de joven perdido o independiente y la excesivamente rápida evolución que había sufrido gracias a Celia Flores (Marlene Forte), las razones por las que Travis decide marcharse con su hijo podían ser aceptables, pero la pretensión de empezar de nuevo no tiene ningún sentido.

'Fear the Walking Dead' 2x10 - AMC

No lo tiene o, desde luego, no está bien explicada o construida en absoluto: abandonar al resto de la familia que les queda, con escasas posibilidades de un reencuentro, y establecerse lejos del mundanal y zombificado mundo es una opción narrativa que merece mejores cimientos para resultar creíble; por mucho que esa familia no sea consanguínea. Lo que sí está claro es que su peripecia es gemela y contraria a la de Nick: la especie de involuntario y desagradable Into the Wild (Sean Penn, 2007) de este es lo que, en cuando a la intención de establecerse en medio la naturaleza a lo Henry David Thoreau, Travis le propone a Chris.

De hecho, se nos antoja que los guionistas están buscando hacer de Nick y de Chris las dos caras antagónicas de una misma moneda: ambos son hijos que se han exiliado porque no encajan con las ideas del grupo y están muy dispuestos a enfrentarse al nuevo mundo plagado de zombis pero, mientras Nick es quizá la cara luminosa de la moneda y se niega a perder su humanidad excepto cuando camina entre los muertos vivientes, Chris es la cara oscura, la de alguien cuya cordura pende en ocasiones de un hilo y no alberga dudas de que, para sobrevivir en ese mundo, hay que aplicar la violencia sin contemplaciones contra vivos y muertos.

'Fear the Walking Dead' 2x10 - AMC

Es así aunque a veces se comporten de manera que al otro corresponde, con cierta compasión en el caso de Chris y con astuta crueldad en el de Nick. Pero, si el primero busca a una pandilla que le acepte tal como es, se diría que el segundo anda tras personas a las que sea él quien pueda aceptar. De todas formas, como todos estos dilemas ya los hemos vivido en The Walking Dead (Frank Darabont, Robert Kirkman, Charlie Adlard y Tony Moore, de 2010 a la actualidad), y mucho mejor planteados, difícilmente nos pueden asombrar, inquietar o conmover como en aquella.

Y a los tres nuevos y aún ambiguos personajes con los que se han topado Travis y Chris, que responden al nombre de Brandon (Kelly Blatz), Derek (Kenny Wormald) y James (Israel Broussard), se unen los que Alicia Clark (Alycia Debnam-Carey) ha conocido en el hotel, Ilene Stowe (Brenda Strong), Óscar (Andrés Londono), Héctor (Ramses Jiménez) y, sobre todo, la decidida Elena Reyes (Karen Bethzabe). Pero, a la luz de lo efímeros que han acabado siendo otros, ya veremos lo que nos duran. Y al final hay un buen montaje paralelo de tensión, que no vuela muy alto, si bien todavía no se ha desplegado ningún festín zombi en el recinto hotelero. ¿Llegará a ocurrir?

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