Desde los inicios de Android, Google ha ofrecido un sistema de sincronización en sus cuentas que ha logrado que los usuarios dejen de perder sus contactos al cambiar de terminal. Por otra parte, soluciones como la de Dropbox se han mostrado como salvadoras de los datos de los usuarios debido a su seguridad y a la permanencia de estos en la nube. Se han ido haciendo un hueco entre el público y, ahora, Samsung ha lanzado Samsung Cloud, que aglutina todos los servicios de los principales actores de la nube.

Con la llegada del Galaxy Note 7, la compañía ofrece 15 GB gratuitos para todos aquellos que adquieran el flagship. El usuario que quiera mover todos los servicios a Samsung Cloud lo apreciará, y no perderá nada, ya que la oferta gratuita de Google Drive se queda también en 15. Además de contactos, en Cloud también se sincronizan calendarios y datos de aplicaciones de terceros. Esto es especialmente útil en los tediosos procesos de restauración de terminales viejos o en las activaciones de nuevos terminales, que ahora tendrán la posibilidad de sincronizarse siendo un espejo del dispositivo de procedencia.

Los mensajes SMS, notas, teclado, los ajustes de usuario y las opciones del launcher (el orden de los iconos en la pantalla de inicio, por ejemplo) son otros de los apartados que Samsung Cloud sincroniza y mantiene para siempre en la nube, pero no queda ahí. Las fotos y vídeos del dispositivo también se subirán, y si se tienen varios dispositivos, se sincronizarán entre ellos. Es decir, las galerías serán un reflejo exacto de las distintas tomas de cada dispositivo, siempre que todos los álbumes estén seleccionados (se permite sincronización selectiva en cada apartado).

Como ocurre con otras opciones de sincronización, el proceso es invisible para el usuario. Cada 24 horas, y siempre que el terminal esté conectado a una red Wi-Fi y enchufado a la corriente al menos una hora, comenzará un envío de información a los servidores.