Tras las elecciones del 26-J y la primera ronda de consultas con el rey Felipe VI, Mariano Rajoy ha anunciado que acepta el encargo del jefe del Estado para presentarse a la investidura. Esta declaración es diametralmente opuesta a la realizada en enero, cuando rechazó la posibilidad abriendo el camino a Pedro Sánchez, que finalmente fracasó. El presidente del PP ha señalado que reanudará las negociaciones para "evitar las elecciones, respetar la voluntad de los españoles y conseguir cuanto antes ese Gobierno que los españoles necesitan y llevan esperando siete meses".

El líder del PP abre la posibilidad de rechazar de nuevo el encargo para presentarse a la investidura si no cuenta con suficientes apoyos

El líder popular ha iniciado su intervención recordando la situación en Cataluña y los datos de empleo, comentando después que utilizará un "plazo razonable" para abrir las negociaciones e intentar la investidura. Sus palabras no aseguran que finalmente Mariano Rajoy se presente a la investidura, ya que según ha comentado, "no conviene en ninguna faceta de la vida adelantar acontecimientos". Esta "puerta abierta" ha generado dudas entre los expertos de Derecho Constitucional ya que, en todo caso, sitúa al monarca en una posición cuanto menos "delicada" a nivel institucional. Ana Pastor, presidenta del Congreso de los Diputados, no ha aclarado qué pasará si el candidato, una vez propuesto por el rey y aceptando dicha propuesta, puede evitar la investidura, tal y como ha insinuado Rajoy. El artículo 99 de la Constitución Española dice lo siguiente:

1. Después de cada renovación del Congreso de los Diputados, y en los demás supuestos constitucionales en que así proceda, el Rey, previa consulta con los representantes designados por los grupos políticos con representación parlamentaria, y a través del Presidente del Congreso, propondrá un candidato a la Presidencia del Gobierno.

2. El candidato propuesto conforme a lo previsto en el apartado anterior expondrá ante el Congreso de los Diputados el programa político del Gobierno que pretenda formar y solicitará la confianza de la Cámara.

En caso de no declinar el encargo del rey para acudir a la investidura, tampoco hay garantías de que ésta sea exitosa. La razón no es otra que la falta de apoyos actuales con los que cuenta el PP, tras el rechazo de formaciones que serían clave en las posibles fórmulas de gobierno, tales como el PSOE o el PNV. Ciudadanos, por su parte, ha anunciado la abstención ante la investidura de Rajoy, por lo que el Partido Popular cuenta de momento con los 137 escaños que logró el pasado 26 de junio.

"España necesita un gobierno ya", ha señalado el político gallego durante la rueda de prensa. A su juicio, no hay "ninguna alternativa razonable" a los planteamientos realizados, por lo que Rajoy aboga por un "entendimiento programático" y lograr así un "Gobierno estable". El líder del Partido Popular no descarta tampoco la posibilidad de gobernar en minoría, lo que daría pie a un mayor protagonismo parlamentario. Rajoy ha confirmado que "hablará con todo el mundo", señalando a continuación que tratará de llegar a acuerdos con "fuerzas políticas que respeten el orden constitucional". Estas palabras descartarían a priori la opción de que el PP se apoyase en formaciones como PDC o ERC, aunque los populares contaron con los nacionalistas catalanes para que Ana Pastor fuera elegida presidenta del Congreso de los Diputados.