Los mandatarios presentarán el plan en Bruselas la próxima semana, en el que se obligará a los servicios de vídeo bajo demanda a garantizar cierta prominencia de las producciones realizadas en el Viejo Continente.

Servicios como Netflix o Amazon Prime no están amparados en la misma legislación que los canales de televisión, que están obligados a que la mayoría del contenido emitido provenga de Europa para evitar colapsar la oferta con importaciones estadounidenses.

El borrador, al que ha tenido acceso Reuters, cercará a los servicios, dominados por las compañías americanas, a contribuir económicamente en la producción de contenido al igual que el resto de cadenas de televisión.

Se planea obligar a que un 20% del catálogo sea de producción europea, exigiendo que se invierta en producir contenido con el propósito de incrementar la inversión en la industria del cine y la televisión europea. De momento, los canales de televisión invierten mucho más que sus homónimos por la red. En Francia, la ley obliga a que Netflix reserve el 60% de su catálogo a producciones europeas.

Los estados miembro tendrán la posibilidad de requerir que los servicios en streaming que no tengan sede en su país, pero sí que operen allí, contribuyan a la producción de cine y televisión invirtiendo en ellas o pagando tasas.

Las cotas mínimas afectarán sólo a Amazon y Netflix en los países en los que se ofrezca su servicio a través de una operadora de TV, como en España con Vodafone, según las fuentes de Variety. El proyecto propondrá que las plataformas de vídeo online como YouTube impongan restricciones de edad más severas para proteger a los menores de contenido no apropiado para ellos.

Netflix advierte a la cúpula en Bruselas que la imposición de una cuota estricta de contenido hará que los nuevos protagonistas del mercado sufran para desarrollar un modelo de negocio sostenible y ofrecer un servicio atractivo. La medida es considerada por varios parlamentarios proteccionismo digital. "La Comisión Europea vuelve a no entender cómo funciona en mundo digital. Los servicios bajo suscripción sólo deberían considerar el contenido que ofrecer bajo una única premisa: qué quieren ver sus usuarios", alega Daniel Dalton, parlamentario europeo.

Se enunciará la propuesta el próximo 25 de mayo junto a la prohibición del bloqueo de contenido por localización, practica desarrollada por los sitios webs en los que se trata a un consumidor de forma diferente según su país de residencia.