El macizo de Altái refleja un mundo perdido entre Rusia, China, Mongolia y Kazajistán. En estas montañas doradas, descritas así por los colores amarillos y tostados que adquiere la cordillera en otoño, se pueden encontrar ríos de color turquesa y especies únicas como el leopardo de las nieves. Pero aquí también se escondían las primeras evidencias de los encuentros furtivos entre neandertales y humanos modernos. Los científicos pensaban hasta la fecha que los apareamientos fuera de África se habían producido hace alrededor de 47.000 y 65.000 años. Sin embargo, un trabajo publicado en Nature muestra que el cruce ocurrió hace 100.000 años en Siberia, decenas de miles de años antes de lo que se creía."Es la primera evidencia genética que prueba que la especie humana salió antes de África"

Las relaciones entre los humanos modernos y los neandertales de Altái prueban que la especie humana salió antes del continente africano. "Esta es la primera evidencia genética", explica a Hipertextual Sergi Castellano, quien añade que "existen algunos fósiles fuera de África que quizás tienen más de 100.000 años". El investigador del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva y codirector del trabajo sostiene que el estudio "demuestra que los humanos modernos salieron de África más de una vez y se encontraron a los neandertales en múltiples ocasiones". Estas primeras migraciones, en palabras de Castellano, "quizás no fueran exitosas por miles de años hasta que nuestros ancestros migraron de África hace 50.000-65.000 años y se establecieron en todo el mundo".

Los humanos salieron antes de África

Según los resultados publicados en Nature, los encuentros entre neandertales y humanos modernos se produjeron múltiples veces "seguramente durante al menos 50.000 años", comenta el científico. ¿Pero qué pruebas demuestran estos cruces y apareamientos? El análisis de los genomas de un neandertal y un homínido de Desinova de las montañas de Altái sugieren que los humanos modernos habían migrado fuera de África hace más de 100.000 años. Según comenta a Hipertextual Luis Sáenz de Miera, profesor de genética de la Universidad de León, "las poblaciones de humanos modernos que se extinguieron fueron las que pasaron genes a los neandertales de Altái". Al comparar el ADN de estos antiguos homínidos con dos genomas humanos de hoy en día, el equipo de Castellano descubrió la primera "huella genética" de los primeros encuentros entre neandertales y humanos modernos.La población de humanos modernos se mezcló genéticamente con los neandertales de Altái antes de extinguirse

El grupo también secuenció el cromosoma 21 de dos neandertales encontrados en la cueva asturiana de El Sidrón y en Croacia. La elección de estos restos no fue casual, ya que como sostiene Sergi Castellano, "es posible obtener ADN de ellos y representan bien a los neandertales europeos". La evidencia genética de los apareamientos ocurridos en Siberia, sin embargo, no ha dejado ningún rastro en los denisovanos de Altái ni en los neandertales europeos. Esto supone, según el investigador del Instituto Max Planck, "que quizás se produjo mientras los neandertales europeos migraban hacia Asia alrededor de 100.000-120.000 años".

neandertales
Esquema que explica cómo pudo ocurrir el cruce entre los neandertales de Altái y los humanos modernos. Imagen cedida por el Centro Nacional de Análisis Genómico (CNAG-CRG) y la Universitat Pompeu Fabra.

Como señala Sáenz de Miera, el trabajo desarrolla modelos matemáticos y de probabilidad "complejos" para comprobar si los datos de ADN se ajustan a la hipótesis planteada. Los resultados apuntan que el humano moderno que se mezcló genéticamente con los neandertales de Altái debió de llegar de una población que salió del continente africano antes de la migración de antepasados de los europeos y los asiáticos actuales. Además de los análisis de ADN realizados, las poblaciones actuales también cuentan con "huellas genéticas" de los encuentros entre los neandertales y los humanos modernos. Estas "huellas" representan, en palabras de Castellano, que "los humanos de hoy en día tenemos entre el 1 y el 3% del genoma de Neandertal". Un material genético ancestral que podría estar detrás de algunos efectos negativos como la trombosis o la aparición de disfunciones estomacales, depresiones, adicciones o desórdenes urinarios.Esta población de humanos modernos salió del continente africano decenas de miles de años antes que nuestros antepasados

El trabajo en Nature, por tanto, ha conseguido descubrir las primeras evidencias de la contribución genética de los humanos modernos hacia los neandertales. Los autores del estudio, en el que también participan científicos de la Universitat Pompeu Fabra de Barcelona, también especulan acerca del lugar donde pudieron ocurrir estos primeros encuentros hace 100.000 años. La población humana moderna podría haberse cruzado con los neandertales en el sudoeste de Asia, el sur de Arabia o en la región cercana al Golfo Pérsico. Tres áreas donde los neandertales podrían haberse asentado de forma temprana, de acuerdo a la evidencia científica disponible en la actualidad. Este hallazgo, según Carles Lalueza-Fox, director del Laboratorio de Paleogenómica del Instituto de Biología Evolutiva (CSIC-UPF), "representa un paso más en la demolición del anterior paradigma de la evolución humana. Ahora sabemos que ha habido múltiples cruzamientos entre humanos modernos y homínidos arcaicos que han contribuido a acelerar la adaptación de estas poblaciones". Y es que a pesar de que aquella población de humanos modernos se extinguió, la secuenciación del ADN nos permite abrir una ventana al pasado y reescribir una parte importante de nuestra historia evolutiva.