Martin Wos - Shutterstock

**Los buenos cuentos** son breves artefactos narrativos que, puesto que no disponen del espacio y el tiempo suficientes para encandilar poco a poco como las novelas decentes, **se las arreglan para causar una gran impresión a los lectores en sus pocas páginas**, ya sea con giros imprevistos, exhibiendo una gran agudeza en el análisis de las relaciones y los sentimientos humanos o porque el propio texto es una delicia de composición. Si queréis comprobar lo que digo, no os perdáis las narraciones de las que os hablo en las siguientes líneas.

## Los cuentos satíricos de Voltaire

François Marie Arouet, que así se llamaba en realidad el pillo de Voltaire por si no lo sabíais, era un sujeto con **un ingenio y un sentido del humor que pocos igualaban en su época**. Y es inevitable que eso se note muchísimo, no sólo en los escritos filosóficos que nos dejó, sino también en **sus cuentos, sátiras filosóficas del mundo europeo al que azotó siempre y quiso alumbrar**, fiel al espíritu ilustrado de su tiempo. Si uno lee **Memnón o la sabiduría humana**, sobre quien quiso ser completamente cuerdo, la fantasía cósmica de **Micromegas**, el célebre **Cándido o el optimismo**, la muestra del francés medio que es **El hombre de los cuarenta escudos** o la descacharrante **Historia de los viajes de Escarmentado**, publicados entre 1752 y 1768, resulta difícil no maravillarse por el elogio a la misma inteligencia que suponen.

Retrato de Voltaire, por Jacques Pajou – Wikipedia

## Las tétricas leyendas de Gustavo Adolfo Bécquer

Nuestro Bécquer, que en verdad se apellidaba Domínguez Bastida, le dio un digno colofón a la narrativa romántica tardía con **unas narraciones que de veras ponen los pelos de punta**, escritas entre 1858 y 1864 y recorridas por los amores trágicos, la locura y la muerte, pero en un nivel descriptivo de horror que las hace muy vívidas y, así, de lo más espeluznantes. El busilis de **Maese Pérez, el organista**, la orgía del espanto que es **El monte de las ánimas** y la inquietud de **El miserere** son buenos ejemplos de ello.

## ‘La pata de mono’, de WW Jacobs

Se me antoja bastante irónico que la obra más conocida de Jacobs, autor mayoritariamente humorístico, sea este impresionante cuento de terror. Pero dice mucho y bueno de él su capacidad para provocar la risa y también horrorizar de la forma en que lo hace en *La pata de mono*, publicada en 1902 **No encontraréis demasiados relatos en los que el aumento de la tensión sea tan palpable hasta llegar a una apoteosis tan sensacional como la suya**. No por nada ha sido homenajeado en varias ocasiones en series de televisión, como en aquel episodio de Halloween de *The Simpsons*, “Treehouse of Horror 2” (1991), o en uno de los mejores de la muy irregular *Buffy, the Vampire Slayer*, “Forever” (2001). Así que animaos con él; hay suficientes razones para no perdérselo.

WW Jacobs – Fabulantes.com

## ‘Un día perfecto para el pez plátano’, de JD Salinger

Permitidme que empiece a hablaros de este relato pidiéndoos disculpas por **cómo os vais a sentir cuando terminéis de leerlo**; pero quizá, como yo mismo, os lo tengáis merecido aunque no lo queráis reconocer. Salinger hizo de él además, entre otras cosas, **uno de los mejores alegatos pacifistas de la literatura**, escrito en 1948. Merece la pena la experiencia que nos brinda.

## Las fabulosas historias de Julio Cortázar

Si alguien conoce a un autor de relatos mejor que Cortázar, debería reconsiderarlo o, al menos, que me lo recomiende. Las narraciones breves del argentino aúnan **una escritura que es un delirio de hermosura y unas ideas tan imaginativas e inesperadas que le dejan pasmado a uno**. Recomiendo encarecidamente la lectura de ese texto esplendoroso que es **Continuidad de los parques**, de **El río** y su turbulenta historia de amor, del sorpresivo **La isla al mediodía** y del certero **Liliana llorando**, publicados entre 1964 y 1974. Si con ellos no os enamoráis de Cortázar y decidís devorar el resto de sus historias, será mejor que volváis a leerlos.

Julio Cortázar – Unionjalisco.mx

## ‘Dibujos animados’, de Carlos Brühbeck

Para terminar, quiero darme el gusto de invitaros a leer un **espléndido relato de este autor poco conocido**, premiado en un certamen que me tuvo entre sus seleccionadores en 2007; destacaba tanto que no había duda de que debíamos elegir esta historia de un hombre que se desvía de su camino y piensa en una mujer difícil. Se ha ganado el sitio entre el resto de sus compañeros de esta selección.

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