Imaginad una tierra roja y árida, caliente. Con géiseres escupiendo a un cielo oscuro y plomizo en las zonas más frías. En las más calientes solo existe la lava. No hay nada que se parezca a una planta. Ni tan siquiera musgo o verdín. Por supuesto que no, porque la vida todavía no existe. Solo hay cosas. Minerales, moléculas, materia inerte... En una charca cercana, junto a una roca parda, algo se mueve en su interior. Pero no podemos verlo porque son moléculas, tan pequeñas que son indistinguibles del líquido donde están. De pronto, el calor, el movimiento, otras moléculas o la mezcla de todo esto, junto con un poco de suerte, marcan el inicio de algo completamente nuevo: el primer germen del origen de la vida está creciendo.

5 hipótesis sobre el origen de la vida

Todas las evidencias con las que contamos sitúan el origen de la vida alrededor de unos 4.000 millones de años atrás. Sin embargo, no nos queda tan claro cómo o dónde apareció. Si ya nos cuesta seguir nuestra propia historia hasta la raíz, podéis imaginar la tarea tan enorme que supone el enfrentarse a algo como desentrañar el secreto que nos hizo, en última instancia, aparecer a nosotros y todo lo vivo que nos rodea. Pero, ¿qué es el origen de la vida?

origen de la vida
El primer periodo de la tierra, probablemente, fue muy parecido a esto.

Llamamos así al momento donde las moléculas comunes del universo (y de nuestro planeta) se unieron para formar los primeros compuestos precursores de la vida: moléculas especiales parecidas a las complejas sustancias que hoy nos forman; capaces de dar el primer paso en las características de la vida: reproducción y evolución. En concreto, hablamos de un sistema rudimentario parecido a nuestros actuales ADN (y ARN), el sistema de transmitir información; nuestros aminoácidos, los pequeños ladrillos con los que construimos la vida; y a nuestras membranas celulares, que define la situación exacta de la célula y son precursores de otros orgánulos. Actualmente existen cinco grandes hipótesis sobre el origen de la vida que dirigen la gran mayoría de los esfuerzos investigadores.

La teoría hidrotermal

Ésta explica cómo el origen de la vida habría tenido lugar en el agua caliente y llena de moléculas. Gracias al aporte energético producido por el calor terrestre o por un evento externo (como un rayo), las moléculas se ensamblarían de forma natural en nuevas moléculas más complejas. Parte de esta hipótesis está demostrada en laboratorio, donde se ha observado cómo las moléculas, efectivamente, tienen tendencia a formar estructuras más compleja de forma "espontánea". Esto debió ocurrir en profundidad, pues la luz ultravioleta debido a la falta de atmósfera habría destruido los compuestos más grandes.

La gran glaciación

Una glaciación global pudo ocurrir hace unos 3.700 millones de años. Entonces, el hielo podría haber protegido una serie de compuestos que evolucionarían lentamente bajo una capa enorme. Más adelante, con la adquisición de una atmósfera por parte de la Tierra, los rayos UV no penetrarían tanto, el planeta se calentaría debido a un aumento del brillo del sol y los ciclos que están surgiendo y los compuestos saldrían al aire libre.

gases invernadero
Angela Sevin (Flickr)

La Panspermia

La llegada de la vida desde el exterior es una de las teorías más populares. Aunque de las menos sostenibles hasta el momento. En ella se explica que los precursores de la vida no estaban aquí, en la Tierra, sino que llegaron de otro lugar: un asteroide u otro planeta, como pudiera ser Marte. Hasta ahora ningún dato avala concretamente esta hipótesis, aunque sí hemos detectado moléculas precursoras de precursoras. Aunque esto no es nada especialmente asombroso.

La hipótesis de los simples

Esta hipótesis explica, de forma similar a la teoría hidrotermal cómo los precursores provinieron de ciclos moleculares de reacción sencillos que fueron siendo cada vez más complejos. Sin embargo, al contrario que la anterior, esta necesita de una especie de membrana o cápsula primitiva para poder evolucionar en el sentido adecuado. Esto representa su principal inconveniente.

La hipótesis del ARN

La hipótesis del ARN resulta bastante lógica pero a la vez, imposible en sus primeros estadios. El ARN es precursor del ADN en nuestra biología. También es un mensajero, codificador y relativamente estable pero dinámico. Algunos virus y bacterias solo contienen ARN. Todo esto nos hace suponer que el ARN fue antes que el ADN. Sin embargo, esto solo vemos posible que se sitúe mucho después del origen molecular de la vida. Es muy difícil que el ARN Existen muchos indicios para suponer que el ARN fue antes que el ADNpreceda a las membranas rudimentarias moleculares ya que es bastante inestable en el medio (entre otras cosas).

Sin embargo, una reciente hipótesis cree haber encontrado algunas novedades al respecto. Según un estudio, en un primer momento surgió el ARN de forma natural y espontánea (cosa que también se ha comprobado como posible bajo ciertas circunstancias). Esa cadena con información, por supuesto, no fue suficiente. Entonces, en ese caldo de cultivo, el ARN encontraría lo necesario para formar un aminoácido primordial. Es decir, la manera de transmitir información y los ladrillos esenciales fueron antes que las membranas. Para ello necesitarían un "ayudante" molecular desconocido. Más adelante surgirían las membranas y todo lo que conlleva. No obstante, sigue siendo una hipótesis bastante complicada de asumir.

Lo que vino después

En un momento dado, millones de años atrás, tendríamos unas moléculas muy primitivas capaces de formar membranas de forma natural. Lo hacen así porque su estructura química se lo pide, pues tal es su naturaleza. Por otro lado, otras moléculas serían capaces de transformar a otras, de nuevo, gracias a sus propiedades. Lo que transforman son pequeñas piezas capaces de unirse en largas cadenas, las cuales adoptan formas y propiedades distintas según se unen. Ya tenemos las tres piezas esenciales: ya ha surgido la vida. Con el tiempo, tras mucho ensayo y error, fruto de la casualidad o de la naturaleza de las moléculas, se unieron. Así que de pronto, no sabemos muy bien cuando, aparece LUCA. LUCA, por sus siglas en inglés, es el hipotético ancestro común de todos los seres vivos. Es la primera prueba ordenada del origen de la vida. Y, por supuesto, es solo una hipótesis pues no sabemos si en realidad hay varios "LUCA" o solo uno.

origen de la vida
Fuente: Nature

Pero imaginemos que solo surgió un LUCA, un ancestro común. Muy básico. De nuevo, tras ensayo y error, de forma natural y bajo condiciones extremas: calor, presión, ataques de otros químicos presentes en el medio, LUCA se convirtió en algo parecido a una célula capaz de reproducirse. De crear nuevas moléculas y adquirir nuevas propiedades. LUCA comenzó a dar pasos en el camino de la evolución. Cuando tienes millones de años y nada más que hacer, lo único que te queda es evolucionar. Pero esto, como podréis imaginar, no es el final, sino el comienzo de una historia enorme, difícil de entender o tan siquiera de abarcar.

Los primeros organismos unicelulares (de una sola célula) más sencillos aparecerían con el tiempo; seres parecidos pero muchísimos más complejos que LUCA. Después, otros organismos aún más complejos y grandes, pero todavía unicelulares, seguirían evolucionando. No fue hasta muchísimo después que comenzaron a aparecer las primeras asociaciones de células, viviendo en colonias. Más tarde esas colonias se especializarían, dedicándose cada célula a una función. Y aquí llegamos a la primera letra del primer párrafo del prólogo de la vida. Y para que nos hagamos una idea, esa única letra ocupa el 70% del libro que tenemos sobre el tiempo y la historia. Así que como esto se puede hacer un poco largo, me temo, tendremos que continuar otro día.