El pasado miércoles estallaba la alarma en la región de los Lagos, en Chile: el Calbuco despertaba tras más de cuarenta años dormido. Y lo hizo con una terrible erupción que ha levantado nubes de ceniza por toda la región. Chile ha decretado el estado de alerta roja y el peligro sigue creciendo por el momento. Es muy difícil prever lo que ocurrirá con el Calbuco, aunque los vulcanólogos y geólogos de la zona ya están manos a la obra para prevenir los peores efectos del volcán y el estado ha declarado el estado de excepción. Por ahora solo consta un desaparecido y los daños están tratando de minimizarse. ¿Cómo evolucionará el Calbuco? ¿Qué hay que hacer ante una erupción? ¿Este volcán es verdaderamente peligroso? Esta y muchas otras cuestiones son las que pasan por la mente de muchos Chilenos a estas horas.

Calbuco, el gigante dormido

El Calbuco está considerado como el tercer volcán más peligroso de Chile, aunque no consta entre los volcanes más letales de la historia. Y eso que Chile es una de las zonas geológicas más peligrosas de la Tierra. De hecho, según informan desde el servicio de vulcanología, la erupción habría comenzado tras un pequeño sismo, no mayor de lo que la región acostumbra a sufrir, que habría promocionado la actividad del Calbuco. A estas horas, y tras una columna de 15 km de alto, la zona de exclusión, por seguridad, está acotada a 20 km de radio desde el volcán. En principio, según los datos recogidos hasta la fecha, solo se espera cierto peligro de nubes piroclásticas, es decir, nubes ardientes y letales, un poco hacia el este y noroeste del cráter del volcán y estas no deberían llegar mucho más lejos. Aún así, y debido a lo imprevisible de un volcán, las autoridades han decidido mantener la alerta roja hasta que el Calbuco se calme.

¿Cuanto tiempo puede pasar hasta que lo haga? Pues no lo sabemos, pero se espera que el volcán reduzca su actividad hasta niveles seguros en los siguientes días. Por el momento está estabilizado y no se han detectado más movimientos sísmicos sospechosos. Por ahora más de 4.000 personas han sido evacuadas y parte de la región se ha declarado como zona catastrófica. Esto se debe principalmente a las cenizas caídas, las cuales pueden resultar muy peligrosas por estropear aparatos o provocar el hundimiento de estructuras ante el peso de su acumulación. Pero en general, y a pesar de lo desagradable de la situación, el Calbuco no ha supuesto ninguna tragedia catastrófica, cosa que podemos celebrar.

¿Que hago en caso de erupción?

Ahora, si vives cerca de un volcán te expones a diversos peligros, a cual más grave. Los volcanes suelen originar tierras exhuberantes y muy fértiles, así como una orografía atractiva. Esta es la principal razón de que la gente habite cerca de semejantes monstruos. Y ¿cuales son los mayores peligros ante una erupción? Pues, el primer y principal peligro, ante una erupción, suelen ser los propios seres humanos. Hay que respetar las instrucciones de la autoridad y los toques de queda ya que las emergencias y catástrofes son aprovechadas por salteadores para cometer todo tipo de crímenes. Pero dejando esto de lado, el siguiente punto más peligroso lo suele poner la ceniza. Tanto si vamos a desplazarnos como si vamos a quedarnos en casa, ante la presencia de ceniza es importantísimo lleva un paño húmedo o mascarilla y unas gafas protectoras. La ceniza en los pulmones causa muchísimo daño y es capaz de promover infecciones o incluso asfixiar a una persona. Además, hay que estar muy atento, Las nubes piroclásticas de gases y ceniza son el elemento más destructivo de una erupcióncerrando la chimenea y procurando limpiarla del techo para evitar el colapso del edificio. Esto siempre hay que hacerlo bien protegido.

A la hora de salir, debemos colocarnos mascarilla o paño húmedo, gafas protectoras y ropa de manga larga. Tanto si permanecemos a la espera cómo si decidimos marcharnos, es conveniente tener un kit básico con linterna, agua, gafas, mascarillas, una radio y pilas y comprobar de vez en cuando que todo está correcto. También hay que evitar siempre los lugares bajos y los ríos, ya que el flujo de una nube piroclástica va en esa dirección normalmente. Y no hay nada más destructivo que una nube piroclástica. Ésta consiste en una nube de cenizas y gases que se mueve a una velocidad increíble y a cientos de grados de temperatura, calcinando todo lo que toca. Esta nube puede ser aún peor si además se mezcla con agua (de la nieve, por ejemplo), creando un muro móvil semi-sólido de varios metros, hirviente y mortal que atrapa todo lo que se encuentre a su paso, matándolo. Por ello, otra cosa importantísima es estar atento a la radio, el sistema más fidedigno de información en caso de catástrofe, donde nos informarán de las mejores vías de escape. Para conducir, es necesario hacerlo a una velocidad moderada, no más de 60 km/h, tanto por la visibilidad como por evitar el colapso del motor ante la ceniza. En definitiva, estos son solo algunos consejos, aunque el más importante es, repetimos, siempre escuchar a las autoridades.