Más allá de todo lo que hemos visto en smartphones durante el [**MWC 2015**](http://hipertextual.com/tag/mwc-2015), hemos tenido tiempo de ver novedades en otros terrenos tecnológicos como los ***wearables***, específicamente los de Huawei, la nueva pulsera cuantificadora de HTC o incluso el nuevo Pebble Time Steel. Pero también hemos podido probar otro tipo de tecnología *wearable* menos discreta, algo que nos recuerda a las inefables Google Glass: las **Sony Smart Glass**.

Antes de empezar a hablar de los Sony Smart Glass, no debemos confundirlas con las Sony SmartEyeGlass, las cuales eran una variante de Google Glass aún más gruesa y con **una estética francamente horrible**. Este nuevo enfoque de Sony me parece más correcto que su anterior intento, especialmente si el objetivo final es **hacer inteligentes cualquier par de gafas**, por lo que nos dirigimos con cautela pero con ganas de probar la apuesta de Sony.

Nada más ver al usuario que estaba probando actualmente las gafas, nuestro optimismo con las Smart Glass se llevó un severo golpe: a pesar de que lo importante era el clip-on que se unen a las gafas, las gafas elegidas para la demo le conferían un aspecto de Google Glass con unas ligeras diferencias. **Mal empezábamos.**

No obstante, con la promesa del empleado de Sony de que podrían incorporarse a otro tipo de gafas (en cuanto hubiera modelos compatibles con el Clip-on), decidimos dejar de lado el aspecto y centrarnos en lo importante: el módulo de las Sony Smart Glass.

El diminuto prisma hace lo que debe hacer: muestra la información necesaria sin tapar nuestro campo de visión. Pero esto es insuficiente para convencer a cualquiera, y más con la corta demo que había disponible.

En esta imagen de frente se ve el principal problema de las Smart Glass: **sobresalen por el lateral demasiado**, y el peso del conjunto queda descompensado. Esto se nota incluso en el poco tiempo disponible para la demo por usuario.

Si creías que las Google Glass y su cámara junto a la lente era algo grave, en las Smart Glass han empeorado esto: si alguien con las Smart Glass te mira, **es imposible no mirar la cámara que sobresale**, arruinando todo el propósito de "tecnología invisible".

En resumen, tras ver mi compañero Nicolás y yo la demo y tomar las fotografías pertinentes, la conclusión de los dos fue la misma: el módulo independiente para colocarlo en cualquier tipo de gafas es una idea interesante, pero todo lo demás no nos gustó. **Así no debe ser el futuro de la tecnología *wearable***, y cuánto antes se den cuenta las compañías, mejor.